Aunque no hubo un lugar fijo para la celebración de la feria, esta se ubicaba en torno a lo que hoy es la plaza del Pijo. De los recuerdos de las personas mayores de aquellas fiestas me llama la atención que insistan en el único Tio Vivo que se colacaba en la Alameda y que a falta de motores era tirado por lo chiquillos del pueblo. Dicen que la atracción costaba una gorda, 10 céntimos, pero de peseta, no de euro. » En el centro de la plaza de la Alameda se formaban coros de todas las edades, se bailaba y se cantaban sevillanas, pasodobles… Alrededor de la Alameda se ponían puestos de turrones y de tiros, también venían extranjeros con puestos ambulantes vendiendo artículos y siempre venía un limpiabotas de Medina» (De libro de La Tierra) Lo del limpiabotas es curioso, por el origen y la estructura social del pueblo en fechas normales no había aquí limpiabotas y solo venía para la feria, mientras que en otros pueblos, cercanos y de similar tamaño ha habido limpiabotas hasta fechas muy, muy recientes.
«En el cementerio actual había antes una plaza de toros donde se llevaba a cabo corridas, después de estas en la misma plaza montaban un escenario y se cantaba flamenco. Por encima de esta plaza había un gran llano en el que se realizaban carreras de cinta de caballos; Para esta ocasión se vestían con trajes de chaqueta y algunos incluso se ponían corbata. Las mujeres nunca se ponían pantalones, siempre llevaban faldas y lucían trajes de flamenco o bien normales. Cabe subrayar que en aquella época no había cohetes debido a que las chozas podían arder. Algunos años más tarde se colocaban tracas que iban desde la plaza del Pijo hasta la Alameda. Las personas mayores, que no estaban acostumbradas, se asustaban creyendo que eran tiros». (De libro la Tierra)
«En el cementerio actual había antes una plaza de toros donde se llevaba a cabo corridas, después de estas en la misma plaza montaban un escenario y se cantaba flamenco. Por encima de esta plaza había un gran llano en el que se realizaban carreras de cinta de caballos; Para esta ocasión se vestían con trajes de chaqueta y algunos incluso se ponían corbata. Las mujeres nunca se ponían pantalones, siempre llevaban faldas y lucían trajes de flamenco o bien normales. Cabe subrayar que en aquella época no había cohetes debido a que las chozas podían arder. Algunos años más tarde se colocaban tracas que iban desde la plaza del Pijo hasta la Alameda. Las personas mayores, que no estaban acostumbradas, se asustaban creyendo que eran tiros». (De libro la Tierra)

Las fiestas por aquella época tenían un carácter totalmente distinto al de la actualidad. En solo dos o tres días al año estaba oficializado divertirse, vestir con la mejor ropa, socializarse globalmente y no trabajar. El tiempo pasa y entre otras cosas no había cámaras digitales. Como fecha especial era tradicional guardar unas «gordas» del escaso presupuesto para dedicarselas a inmortalizar el momento y el vestido nuevo con una fotografía. Las que publico aquí son ejemplos de ello.

