Tercero. Dicen que los sentimientos son mutuos, pero a mí no se me olvidaran las caras de satisfacción cuando familias de benalupenses-torrentinas se fotografiaban juntos o nos pedían que les firmásemos los libros. Seguro que se me escapan nombres pero la complicidad y la gratitud se reflejaba en las caras de los Bullas-Rompemontes, Chanitos, Montianos, Pepe Pilares, Gallinitos, Fargallos, Pinis, Grimaldis, Sánchez, Ceperos, Gómez, Hermenegilda, Algareños, Coroniles, Varitos, Vargas, Morenos … y un largo etc, en el que quiero hacerle hueco de honor a Guillermo Pavón, que se había enterado en Barcelona y acudió desde allí. A veces hay cosas muy dificiles de explicar pero que producen grandes dosis de satisfacción. Y la forma de dirigirse a nosotros, de atendernos, de acompañarnos… denotaba una alegría, un agradecimiento y una sensación de bienestar que lógicamente también es mútua.
La cuarta satisfacción la constituye el descubrimiento de que en Torrent y sus alrededores hay un segundo Benalup-Casas Viejas. Nos hablaron de que fueron unas 500 familias las que emigraron en los sesenta. Yo procedo de un pueblo donde la emigración también fue muy importante, a Badalona, siendo mi familia una de ellas. De hecho voy allí con regularidad y tengo
familia que vive en el pueblo de la Penya. Pero aunque yo comparaba no hay color. Lo de Torrent y los alrededores es muy fuerte. No solo por la cantidad, sino por la calidad. Lo más bonito para mi de este viaje es el descubrimiento de que esta gente es y quiere seguir siendo de Benalup Casas Viejas, sin renunciar a nada. Sumando y multiplicando. Me parece que ello constituye un capital, una riqueza que hay que poner en explotación. No creo que con el hermanamiento y algunos actos puntuales se cubriera el expediente. Lo decía el recorte del Diario de Cádiz «Ambos ayuntamientos formarán comisiones que estudien proyectos de intercambios culturales y educativos…», pero no se cumplió. Me parece necesario insitucionalizar de alguna forma los contactos, al menos, anuales. Revivir el espíritu de aquel hermanamiento que tanta huella ha dejado en los participantes. Tenemos una obligación moral. Y no solo por lo militar, también por lo civil.
familia que vive en el pueblo de la Penya. Pero aunque yo comparaba no hay color. Lo de Torrent y los alrededores es muy fuerte. No solo por la cantidad, sino por la calidad. Lo más bonito para mi de este viaje es el descubrimiento de que esta gente es y quiere seguir siendo de Benalup Casas Viejas, sin renunciar a nada. Sumando y multiplicando. Me parece que ello constituye un capital, una riqueza que hay que poner en explotación. No creo que con el hermanamiento y algunos actos puntuales se cubriera el expediente. Lo decía el recorte del Diario de Cádiz «Ambos ayuntamientos formarán comisiones que estudien proyectos de intercambios culturales y educativos…», pero no se cumplió. Me parece necesario insitucionalizar de alguna forma los contactos, al menos, anuales. Revivir el espíritu de aquel hermanamiento que tanta huella ha dejado en los participantes. Tenemos una obligación moral. Y no solo por lo militar, también por lo civil.Estaba esperando las fotos pero no llegan, cuando las tenga en mi poder las pongo en este/vuestro blog.

