La
esperanza viene dada porque como escribe Francisco Polo los blogseros son personas que tienen dentro una pequeña luz: “ Es la luz de la curiosidad, del querer saber, de la reflexión, del inconformismo y de la acción… Sin embargo, hasta hoy el poder ha sido de los grandes. Quien se sabía pequeño tenía la costumbre de conformarse pensando que no le correspondía a él tomar las decisiones trascendentes…Ese mundo ha cambiado. Con la llegada de las nuevas tecnologías de la comunicación, con Internet y, en particular, con la extensión de la proyección de cada uno de nosotros a través de nuestros blogs, nunca antes el individuo había sido tan relevante. Ya no estamos solos. Estamos unidos por una enredadera capaz de arder en cuestión de segundos. Hoy, la energía de uno puede inflamar los espíritus de otros con una velocidad y determinación tales que puede lograr cambios insospechados.”
Aunque las luces, como las meigas, haberlas “haislas”, las sombras son consustanciales a estas. Porque el mundo es complejo y largo como el horizonte, pero como decía Ángel González “la vida corta como un cuchillo” (puedo dar fe de ello). Me parece que no hay que negar la existencia de un sector en el pueblo que no solo no le gusta este fenómeno, sino que también lo critica con toda la fuerza de la que dispone. Hay quien recela de todo lo nuevo y lo que venga de fuera y los blogs no iban a ser menos, existiendo quien asemeja este mundo con el libertinaje. También hay otro sector minoritario que odia el mundo de los blogs e intenta destruirlo mediante el caballo de Troya de los anónimos ofensivos y cargantes o de las falsas identidades (escribiendo con el nombre de otro). La esperanza debería estar en los
que vienen, en los que ya están en el viaje con toda la fuerza de la juventud. Aunque no tantos como me gustaría, nos han dado ejemplos (una reciente polémica en el blog de Ben-alud puede ser prueba de ello) de valentía al expresar sus opiniones a través de los blogs, y de exponer su punto de vista contrario con la misma valentía y sin la máscara del anonimato. No creo que haya libertinaje en el mundo de los blogs, el hipotético superávit de libertad se combate expresando libre y claramente las otras formas de pensar. Como ya dijo Tomas Jefferson: “Contra los excesos de la libertad sólo hay una solución: más libertad”.
