Es difícil hablar de un oficio como el de corchero en un espacio tan breve como el que me autoimpogo, por ello, lo voy hacer a través de los tres lugares más importantes donde transcurren las actividades de los corcheros.El patio, el hato y el tajo. Un elemento central en la temporada del descorche son los hatos, especie de campamentos que se solían establecer donde manaba un buen nacimiento de agua o discurría una buena corriente. Allí se dormía, se desayunaba y se cenaba. Las cabañas se hacían con palos y ramas. El proceso es el siguiente: En el tajo los corcheros separan la capa de corcho del tronco del alcornoque. “Cada nueve años, el alcornoque produce una capa suberosa de un calibre tal que, una vez cocida y preparada, se utiliza para fabricas tapones de botella, aglomerado” o suelas para los zapatos, además de una multitud de artilugios, que van desde los asientos hasta los ceniceros. Los arrecogedores formaban pilas de panas extraidas y los arrieros juntaban los tercios. Como dice Isidro García Cigüenza en su libro Los Arrieros: “En la sabia preparación de esos tercios le iba la salud al animal ya que, si no estaban bien construidos, podían rozarles la barriga, provocar su caída y caso de no ir amarrados como es debido, hasta asfixiarlos. Entre nosotros, los arrieros, era cosa común alardear de construir los tercios mejor que los demás: de colocar como nadie las corchas que iban debajo (las camas), de poner las cabeceras (las que iban a los lados) como era debido, de cubrir todo con las “tapaeras” y, una vez sobre el lomo del animal, de embombelar los paquetes para que aguantaran la fuerte de los lazos al amarrarlas y que no se cayeran…Después de haber cargado de esta manera los cuatro o cinco mulos que componían la reata, trasponíamos por vereas intransitables hasta donde estuviera el patio (una pila muy grande próxima a carriles o a la carretera).”

Quizá sea esta una de las actividades tradicionales que menos cambios haya sufrido, aunque también los ha tenido, sobre todo en lo que respecta a las condiciones laborales de los corcheros. Es una actividad con un gran pasado, pero que también tiene un excelente futuro, ya que su relación con el medio natural es bastante equilibrada y los impactos medioambientales que produce son mínimos. Por otra parte, se antoja cuanto menos difícil el proceso de mecanización de unas tareas en un medio tan escarpado como en el que transcurre el descorche. La corcha en Benalup ha tenido una gran trascendencia, ya que una buena parte de su término municipal está incluída en el Parque de los Alcornocales y sus jornaleros han acudido y lo siguen haciendo a otros términos municipales a trabajar en esta tradicional tarea.
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