
Gracias al endorreismo de la zona, en la estación de lluvias se formaba una gran laguna, la conocida Laguna de la Janda, (en estos días todo el mundo se ha acordado de lo que hubiera pasado si no hubieran estado construídos los pantanos) lo que unido a su posición estratégica, cercana a África, concentraba un gran número de aves, hasta convertirlo en uno de los ecosistemas más ricos de España. La posición entre dos montañas en una zona más o menos lluviosas aportaba la existencia de un río, el Celemín, y un rico valle fluvial. Además le tenemos que unir la Sierra con abundancia de caza y posibilidades para la defensa. Por cierto, hay que recordar que no vivían en los abrigos, sino en chozas. Desde la zona de acampada al abrigo hay un kilómetro, recorrido que lo podemos aprovechar para disfrutar de la vegetación del Parque de los Alcornocales. A la entrada nos topamos con un hermoso sotobosque, compuesto de brezo, lentisco, jaras y algunas plantas aromáticas como la lavanda, pobladas de ginetas y meloncillos. Pero la planta protagonista son los palmitos, única especie de su familia que crece silvestre en Europa. Más arriba, va apareciendo el bosque con la presencia de algarrobos, alcornoque y acebuches habitat ideal para los corzos y los venados que pueblan estas sierras. En el Neolítico el hombre ya es sedentario, conociendo la agricultura y la ganadería. Ideológicamente necesita explicarse el por qué de las cosas y para ello utiliza el pensamiento sobrenatural y le preocupan, sobre manera, tres aspectos; la fecundidad, la fertilidad y la muerte. Ello es lógico en un contexto donde la mortalidad infantil era muy elevada y la edad media se situaba en torno a la treintena de años. Esta importancia de la supervivencia a través de la procreación y la muerte va a explic
ar gran parte de las características de la vida en el Neolítico; la aparición del pensamiento sobrenatural, la existencia de las diversas deidades, las fiestas y ritos estacionales, y, las manifestaciones artísticas. En efecto, las pinturas, los dólmenes y los enterramientos antropomórficos que vamos a analizar están totalmente relacionados con la fertilidad y la muerte. La teoría sobre el aumento de la caza está descartada por la mayoría de los últimos estudiosos de estas pinturas. Queda, pues, la explicación mágico-religiosa-sexual. Ya hemos hablado del funcionamiento del abrigo como santuario, al coexistir pinturas de muy diversa cronología. Por otra parte, casi siempre que hay pinturas aparecen tumbas cercanas, lo que demuestra la relación con el tema de la muerte y la importancia que se le otorga a está. Y, por última está el tema de la procreación y la fertilidad. Los falos abundan por todas partes y los rituales de procreación también. Salvamos el desnivel de 3 ó 4 metros a través de una escalera metálica, El abrigo tiene unos 8 metros de profundidad, una altura entre 1’5 y 2 metros y la anchura de 3 a 4 metros. El suelo tiene una inclinación de 45 grados, resbaladizo. Vamos hacer una cuadruple división para una mejor comprensión. Temática (aves, personas y signos abstractos), estilos (seminaturalista, semiesquemático y esquemático), colores (marrón, rojo, negro y blanco) y etapas cronológicas (Neolítico y edad de los metales).