Y el ventorrillo Tía Curra aquello lo han reformao
le han hecho una choza nueva
y la vieja la han faratao.
Y la tía Curra diciendo
lástima de mi dinero
que no ha venío el invierno
y se ha caío un testero.
Pero siempre hay buenas almas
que así se puede decir
gracias a mi hijo Andrés,
también a Diego Ruiz
también a Manuel Mateo
y a ese muchacho, Cabaña
que vinieron con tonizas
castañuelas y con cañas
Y al momento llegó Luna
que también les ayudó
y nos puso de almorzar por cierto,
un guiso de arroz
y pasemos al otro lao
que hay una choza muy alta
en la finca “El Engomao”
Que pensó de poner tienda
venta y muelle de carbón
no le salieron las cuentas
y al pueblo que se marchó
La copla tuvo que ser escrita entre los años 1950 al 1956. El autor, Manuel Luna vino soltero. Aquí se «juntó» con una mujer y convivieron varios años. Cuando fueron a Benalup a bautizar al tercer hijo, aprovecharon el viaje y el cura los casó.
Hicieron una choza cerca de la venta de Pepe Estudillo y allí vivieron hasta el año 1.958 en que vendieron su choza a Diego Correro y se fueron a Algeciras. Allí no le fue muy bien, se «apartó de la mujer» y se fue a Barcelona. Por allí anduvo rodando unos pocos años hasta que apareció muerto en la calle. Luna es mote y no apellido. Los datos me los han pasado por email, los ha aportado Paco Márquez y Andrés León.
Hicieron una choza cerca de la venta de Pepe Estudillo y allí vivieron hasta el año 1.958 en que vendieron su choza a Diego Correro y se fueron a Algeciras. Allí no le fue muy bien, se «apartó de la mujer» y se fue a Barcelona. Por allí anduvo rodando unos pocos años hasta que apareció muerto en la calle. Luna es mote y no apellido. Los datos me los han pasado por email, los ha aportado Paco Márquez y Andrés León.
