Terminamos la serie con la última parte de la copla. Se refiere ahora a la Venta de Estudillo. Habla de sus inicios, de su buena marcha y de algún incidente que paso con un «cuajar» de cerdo, del que quedó completamente enamorado el autor. La Venta de Enrique la puso su padre, Pepe, sobre el año 1.950. Murió en 1.960, el 1 de Agosto. Su mujer, María Mateo, siguió al frente de la venta con la ayuda de sus hijos mayores. Cuando hicieron la carretera, cogió una esquina de la finca de Las Lagunetas y el abuelo de Enrique Estudillo vendió esa esquina a «El Engomao» que luego se la vendió a Andrés Rodríguez. Los datos siguen siendo de Paco Márquez y Andrés León.
hecho jefe del terreno
ha puesto su ventorrillo
y está ganando dinero
en un sitio como aquel
que nadie creía tal cosa
era un lugar tan sencillo
y ya tiene hasta moza
vende vino, vende harina
vende tela y vende grano
y tiene un buen surtido
de zapatos coreanos.
Allí se vende de todo
tiene un buen despacho
y todo el mundo diciendo
Estudillo, ¡que buen muchacho!
Así como la mujer
es algo más encogía
lo cuento por una juerga
que corrimos allí un día.
Allí tocamos y cantamos
y nos jartamos de vino
y a mí me dio por fijarme
en el cuajar del cochino
Yo me recreaba en él
como el que mira a un espejo
y en cuando, en cuando decía
¿pa qué querrá ese pellejo?
Pero ella se da cuenta
lo llama y dice: -José
quita el cuajar de allí
que se lo van a comer
que Luna lo está mirando
y con el achaque del vino
lo ponen todo muy llano
Y al momento entró diciendo
-hacé el favor de darme paso.
Cuando lo vimos salir
con el cuajar bajo el brazo.
Y él, al vernos comentar
y escuchar murmuraciones
puso una telera de pan
y un plato de chicharrones
y el jornalero de Luna
que no se había jartao en su vía
los pinchaba con la navaja
y enteros se los comía.
Con el hambre que tenían
el plato les duró poco
pero él pronto se da cuenta
y bien colmao les puso otro
Y aquí termina esta copla
del puerto de la Greera
tía Curra y su ventorrillo
su puente, la carretera
Si alguien conoce más coplas de este tipo o gente que se las sabe de memoria, que avise y las ponemos.
