En 1951 Federica Montseny publicó en Toulouse María Silva, la Libertaria. Esta novela corta, guarda muchas de las características de la prosa de su autora, se trata de un argumento simple, sentimental, fomentando la idealización de María Silva, en un tono casi hagiográfico. Pone especial interés en demostrar su lealtad y su capacidad de no renunciar a la lucha. Es el sello de las novelas de Federica Montseny en las que se pretendía enseñar los valores de la anarquía a partir de personajes –sobre todo femeninos- a quienes la muerte dignifica, el tema clásico de esta prosa: la redención por la anarquía.
Esta es una novela de lectura rápida, dividida en pequeñas partes que facilitan mucho su lectura. Consideramos que el mayor valor de la obra sea quizás que el mito de María Silva se siga construyendo en los años 50. Federica Montseny idealiza la vida y la militancia de María Silva, sin embargo, el relato muestra poco respeto por los hechos. En cualquier caso se trata de un texto de marcada intención política.
Extracto sacado de un texto de María Losada Urigüen