Esta ruta nos va a permitir darnos un paseo por el pueblo, conocerlo y comprenderlo mejor. Hay que partir de dos supuestos; en primer lugar, los distintos tipos de plazas existentes en Benalup-Casas Viejas están relacionadas con la evolución histórica de la localidad. En segundo lugar, entendemos como plaza pública un espacio urbano público, amplio y descubierto, en el que se suelen realizar gran variedad de actividades. Por su importancia dentro de la estructura de una población se las considera como salones urbanos. Aunque hay bastantes más (sobre todo de reciente construcción) nuestro recorrido se va a centrar en cinco. La plaza del teatro, la de Gutiérrez Mellado, la de los Jornaleros, la Alameda y la del Pijo. Son cinco plazas que representan a los dos sectores del pueblo, el casco nuevo y viejo, y dos épocas históricas totalmente distintas. La plaza del Pijo y la Alameda son hitos urbanísticos de la historia hasta 1975, la plaza de los jornaleros, de Gutiérrez Mellado y la del teatro están relacionadas con el desarrollo reciente y además por ese orden. Están asociadas a su vez a funciones y sectores urbanos claramente diferenciados. La plaza del Pijo ha sido la entrada tradicional al pueblo y el centro comercial, en la actualidad ha perdido esas características y se ha convertido en el eje del ocio relacionado con los bares, sobre todo, los fines de semana. Por ello más que organizar un sector urbano, tiene como la Alameda vocación generalista. Las dos son “los espacios con mayor carga significante del núcleo”. La Alameda siempre ha sido el centro religioso, social y cultural del pueblo y se resiste a perderlo. Ejerce influencia sobre todo el casco antiguo, sin olvidar tampoco su vocación generalista. Aunque sigue siendo el centro de los acontecimientos importantes, la decadencia reciente sufrida en el día a día le pesa como las losas con las que la recubrió la última remodelación. La plaza de los jornaleros es la intersección entre el casco antiguo y nuevo. De ahí partió todo el crecimiento sufrido en los setenta y principio de los ochenta. Más que un lugar de estar, lo es de paso, convirtiéndose en uno de los nodos centrales del actual Casas Viejas. El nombre de la plaza, el de las calles anexas y la ubicación del monolito homenaje a las víctimas de los sucesos en su cincuenta aniversario es todo un símbolo de lo que representa esta plaza. La plaza de Gutiérrez Mellando es hoy por hoy la más populosa y popular del pueblo. Vertebra el sector del casco nuevo del pueblo que es mayoritario, así en la actualidad goza de unas funciones administrativas o comerciales que un principio no tenía. Cuando se planificó en los ochenta se pensó en ella como el centro de un pueblo nuevo y así ha sido, aunque ese pueblo proyectado se parezca poco al que tenían en su mente los que tomaban decisiones en aquellos momentos. La plaza del teatro es la más nueva y dinámica de todas las estudiadas. Al mismo tiempo, también es la que más posibilidades de futuro tiene. Funciona como eje de toda la zona de crecimiento más reciente y la que está por venir. También es el área que presenta los mejores equipamientos culturales, educativos, deportivos… del pueblo. Salvando las distancias históricas, tiene muchos paralelismos con la Alameda.
