Benalup Casas Viejas se ha formado en torno a dos vientos, el poniente del oeste y norte proveniente fundamentalmente de Medina Sidonia y el levante, originario de los montes de Málaga, pasando por el campo de Gibraltar. De esté último proviene esta rica tradición de la que voy a publicar tres entradas. El Chacarrá no es un baile, ni un cante, es una fiesta. Lo principal de la fiesta, por supuesto, era el fandango, aunque habían otras actividades complementarias, al igual que sucede en la fiesta de verdiales, que hacían divertirse a todos los asistentes, como juegos, «acertijos», pequeñas representaciones, bromas, parodias, «jeciuras», chascarrillos, etc. Las expresiones fundamentales son la música, el baile y el cante, entre las que se intercalan una serie de manifestaciones secundarias muy variadas. Se trata de una fiesta muy participativa, en la que los actos principales se desarrollan por el sistema de ronda y en la que “el repentismo” es la base del jolgorio, pues los cantes son en su gran mayoría improvisados. El Chacarrá como fiesta es una fuente inagotable de literatura oral y de costumbres antropológicas. Se celebraba en el parque de los Alcornocales desde Tarifa hasta Benalup, pasando por los Barrios, Bolonia, Cachorreras o el Retín. En nuestro término municipal tuvo especial incidencia en los pagos de las Algamitas, Zapatero, Albaida, la Hoya, Las Gargantillas, Cañada del Valle…
Sobre su origen hay dos grandes teorías. Una sitúa su fuente primordial en las almadrabas que dominaban la costa de Huelva a Cádiz, otra en los segadores de los montes de Málaga que bajaban al campo de Gibraltar y la Janda a segar, desde aquí optamos por esta segunda. Dice Aurelio Gurrea: “se segaba poco por parte de los agricultores locales, ya que las gentes se encontraban ocupadas en otras labores del cortijo o de sus tierras. Por eso, esta labor la hacían desde tiempo inmemorial los «gauces», así llamados por que la mayoría procedían de Gaucín, zona de Málaga poblada por moriscos. También iban desde Ronda, Mijas, Vélez-Málaga, etc, y no solo a segar sino a hacer carbón , y a la recolección del corcho. En todas estas labores se solía cantar bastante y hacer «fiestas» durante el descanso”. Los “gauces” son nuestros sopacas, que en el caso de Casas Viejas provenían del Valle del Genal y del Guadiaro. La palabra chacarrá es de nueva creación, aproximadamente de los años cuarenta, puesta por los soldados del cuerpo de artillería que acudían a construir las baterías costeras. En los tiempos de ocio acudían a los cortijos a estas fiestas poniéndole ese nombre, onomatopeya del sonido que producen los instrumentos, todos de percursión excepto la guitarra.
