Esta es de esas fotos con las que se pueden explicar la historia de España, al menos la de esta tierra. Se trata de una instantanea de 1960 durante la Romería de San Isidro. Esta realizada en la plaza del Pozo, hoy Manuel Mateos Rico, al fondo se observa el palomar y muchos pinos, sembrados en el 34 para después ser vendidos como madera.Hay mucha gente, la mayoría benalupenses, que desde que empezaron estas fiestas acuden a celebrar el día con sus familiares. La presencia del guardia civil (Lorenzo), de la virgen Inmaculada y de Ana María Martínez vestida de primera comunión nos retraen a unos tiempos donde el poder político y religioso convivían en perfecta armonía, dominando la escena social. Ana María, lo mismo que todos los niños que hicieron la comunión en 1960, al caer la tarde se montaba junto con la Virgen y a San Isidro Labrador en una carreta y partían rumbo a Benalup-Casas Viejas acompañados de todos los familiares. El segundo plano, el ocupado por la yunta de bueyes que tiran la carreta nos sirve para situarnos en el origen de esta fiesta. En 1934 la Junta Directiva a sugerencia de la Asamblea organiza una comida para todos los colonos que va a ser el origen de estas fiestas. Mataban gallinas, cochinos y alguna vaca. Al segundo año, además de la comida jugaron un partido de fútbol, organizaron carreras de cinta en caballo, planificaron juegos para los más pequeños… Los familiares de Casas Viejas acudían en masa, lo mismo que durante los años posteriores por fiestas. Los ingenieros agrónomos del IRA se decidieron por una explotación multiagraria. Así, a la explotación forestal de los pinos, se le uniría la ganadera y la explotación agrícola, con predominio de los cultivos forrajeros. En esta zona todavía en el 34 las labores se hacían con ganado vacuno y prosiguieron muchos años después. Cuando llegaba San Isidro los bueyes transportaban las carretas hasta Benalup, como se ve en la fotografía. En el primer plano vemos a Andrés Martínez con un sombrero de jinete en la mano. Malcocinado esta ligado desde siempre al mundo del caballo. Etimológicamente Malcocinado significa lugar de la dehesa en el que se depositan los restos de las reses muertas. En 1926 el estado compró a los marqueses de Negrón la finca para convertirla en una Yeguada Militar. De esa época provienen los pabellones militares que todavía se conservan o la localización del agua, aunque pronto abondonaron, trasladándose la Yeguada a Córdoba. Pero el caballo ha seguido ligado a Malcocinado. En tiempos recientes se instaló la Yeguada Tepeyac y han sido numerosos los proyectos internacionales que se han contemplado para instalar en Malcocinado, ligados al mundo del caballo. Con el que tiene grandes lazos en el pasado, en el presente y, presumiblemente, en el futuro.
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