
En el parque del Cañuelo, en el viejo y nuevo cuartel de la guardia civil, en el Resbalón, en la casa del Veterinario, en la calle Nueva, en la plaza Casas Viejas, en el camino alto, en la Alameda, en la plaza de los jornaleros, en la Cruz Roja, en la calle San Elías… encontramos huellas de los Sucesos en nuestro pueblo. Pero hay muchas más. Vamos a analizar ahora la relación de los Sucesos con la comunidad de campesinos de Malcocinado, que como se sabe es el germen del actual San José de Malcocinado. El 2008 fue el 75 aniversario de los Sucesos de Casas Viejas, el 2009 lo es de la Comunidad de Campesinos de Malcocinado. Esta proximidad en las fechas no es ninguna casualidad. Siempre he intuido que no se entendería el proyecto socialista sin el intento anarquista de solucionar el problema de la tierra, la injusticia, la penuria que generaba. El archivo municipal de Medina me lo ha corroborado de una forma clara y precisa. El viejo ideal de la tierra para quien la trabaja, lo vieron los campesinos más cerca con la llegada de la segunda república. En abril del 31 se proclamó la segunda república y en agosto del mismo año ya estaban pidiendo el Ayuntamiento que le cedieran los terrenos para asentar campesinos. “acordó solicitar la cesión del cortijo de S. José de Malcocinado a Med
ina Sidonia con lo que podría acudirse al remedio de la crisis de trabajo” . Un mes más tarde, en septiembre, informado el Ayuntamiento por parte del gobernador civil y del presidente de la Diputación de las buenas perspectivas que hay para los proyectos de reforma agraria, la corporación decide enviar a Madrid al alcalde y al letrado Juan Morales a fin de que hagan en los Ministerios adecuados las gestiones oportunas para conseguir hacer una realidad el proyecto de Malcocinado bajo la explotación de los campesinos. Pero, la Reforma Agraria va muy lenta y no se ven resultados palpables. En todo el año de 1932 no se consigue ningún avance. En Otoño del 32 se lleva a cabo un primer intento que se llamó “intensificación de cultivos”. Aunque en un principio se pensó en aplicarlo a Malcocinado, el intento fracasó. En enero del 33 ocurren los Sucesos y con ellos el proceso se acelera hasta la entrega del cortijo a la Comunidad de Campesinos de Malcocinado el 1 de enero de 1934, empezando el 8 de enero las labores con la siembra de trigo. En la revista Época de fecha 10 de Octubre de 1933 podemos leer: «En la reunión celebrada ayer se estudió el plan de aplicación agrícola de la finca llamda Malcocinado, adonde estuvo la Yeguada nacional. En la finca Malcocinado, de las inmediaciones de Casas Viejas, se van a hacer asentamientos de 40 fanmilias, destinando para ello la cifra global de 215.104 pesetas, de modo que se den para cada asentado 5.377,60 pesetas para el cultivo de los lotes que se les entrega, que consisitirán en doce hectáreas de pasto comunal, doce de cultivo, que se distribuirán del modo siguiente: cuatro a erial; dos a habas; dos a sorgo, y cuatro, a trigo.» Cuarenta familias y doscientas treinta y nueve personas comenzaban una nueva vida.
En la fotografía de arriba mujeres dispuestas a ir a comprar a Benalup desde la Yeguada, la otra es el monolito conmemorativo.
