En este que celebramos el 75 aniversario de la creación de la Comunidad de Campesinos de Malcocinado es el momento de traer aquí un artículo sobre Manolito la Rica, un hombre de su tierra y de su tiempo. Manuel Mateos Rico nació en Benalup el 5 de Septiembre de 1925, fue testigo de los Sucesos de Casas Viejas, se fue a vivir en el 34 a la comunidad de campesinos de Malcocinado con su padre, donde desarrolló su actividad política. Empezó siendo concejal del Ayuntamiento de Medina en diciembre de 1969, cargo que compatibilizó con el de la alcaldía pedánea de Malcocinado y Badalejos hasta el 29 de abril del 2000 en que murió, incluyendo un breve periodo de tiempo en el que estuvo alejado de la política por discrepancias con el alcalde de Medina en ese momento Mariano Maeztu. Vivió entre las dos trincheras el proceso de segregación de Benalup de Medina Sidonia.Hombre político, en la mejor acepción de la palabra, ha sido testigo excepcional de la historia de esta zona en el siglo XX, viviendo los distintos acontecimientos desde un papel estelar de protagonista. Hay quien sostiene que su condición de hijo único le empujo a desear y conseguir a lo largo de toda su vida un protagonismo especial que lo dirigió hacia la participación en la cosa pública. En su infancia fue testigo pasivo de los dos intentos de superar el problema agrario; los sucesos y la comunidad de campesinos de Malcocinado. El primero fue abortado por las fuerzas del Capitán Rojas, el segundo por las de Franco. Los cuarenta años del franquismo los vive en Malcocinado, un poblado especial, pues el hecho de que la propiedad que se convirtió en comunidad de campesinos era del estado, anterior Yeguada, hace que después de la guerra no se devuelva a su anterior propietario, como si paso en el caso de las Torrecillas. Manolo vivió las disputas de los vecinos por sacar adelante un proyecto que ni el gobierno de Franco sabía lo que hacer con él.
