Como es natural también participó en otros ámbitos públicos, como el carnaval, «en carnavales hizo sus pinitos siendo alma organizativa de los antiguos bailes privados y posteriormente el representante y responsable de la comparsa femenina “Triunfo Andaluz”, la única comparsa de mujeres que ha habido en Benalup». Fue presidente varios años de la peña el caballo y organizó varias veces los concursos de doma vaquera. Enamorado de la Semana Santa forma parte de la hermandad, dirige el paso de la Dolorosa y siempre ha sido el encargado de buscar y preparar los bocadillos para los miembros de la banda de música que venían de fuera. Pregunté sobre sus actuaciones en Vaquillas. Como fiesta de otra época distinta a la que él fue el verdadero protagonista-trabajador aquí no ha organizado nunca nada, ni ha tenido que rifar jamones, ni ha tenido que hacer bocadillos, no obstante, cuando la vaquilla era vaquilla, con su amigo Juan Sánchez, cogían una mesa y unas sillas, se ponían en la plaza a jugar a las cartas para que la vaquilla les embistiese y la gente se divirtiese. “En todas sus actuaciones tenía que preocuparse de pagar los gastos que todo ello acarreaba mediante captación de socios e interminables rifas de las cuales era el que donaba el premio y se encargaba de vender las papeletas en su mayoría. Persona emprendedora, trabajador nato, con unos principios basados en la honestidad y en ofrecerse a los demás, participativo y colaborador, muere por la organización de las fiestas de ahí su apodo cariñoso con que lo tratamos sus amigos: Perico “Fiesta”. El mote le viene de una conversación con el sargento de la guardia civil en los años setenta. El sargento Caracoles, otro mote que se merece una entrada, reclamaba fichas para los coches de choque. Perico estaba hablando sobre los puestos con unos feriantes y no le hacía el caso que el guardia civill se creía merecer. El sargento Caracoles, con unos modos propios del que se cree protegido y ungido por el poder, le recrimina: “Oye tú, Perico, el de las fiestas, dame fichas”. Desde entonces los amigos empezaron a llamarlo Perico Fiestas. Me imagino que al principio como un acto secreto de complicidad y después como toda una evidencia. Hoy en día todo el mundo lo conoce como Perico Fiestas. Un amigo suyo, que me ha ayudado a hacer este pot, me dice que le parece muy bien que se le reconozca a Perico Fiestas de alguna forma su labor “Todo lo que sea, por difundir la labor de auténticos personajes que trabajaron en tiempos muy difíciles y que poco a poco están cayendo en el olvido” me dice. Hoy 3 de mayo de 2009 cuando en las lagunetas se le vea repartiendo bocadillos o vino o la comida o dé un capotazo «a los gallos que cacarrean mientras el pone«, habría que acordarse de que si no hubiera gente como Perico Fiestas habría que inventarla. Dice un amigo de Perico que en las lagunetas todavía mata su gusanillo, yo creo que lo que verdaderamente hace es adaptarse a las nuevas circunstancias vitales y generales, hacer lo que ha hecho toda su vida; respirar para no ahogarse y de paso darle la razón a Bertolt Brecht, al que seguramente no conoce.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.»
En la primera fotografía vemos a Perico haciendo el camino hacia las lagunetas, en la segunda aparece con el sargento Caracoles.
Con el primer post se me ha puesto un nudo en la garganta pero con éste se me han saltado las lágrimas. Gracias por este reconocimiento y homenaje a una de las personas más nobles y generosas que conozco y que más quiero, a mi padre. Gracias de todo corazón Salus.
PD:me voy ya a la romería de las Lagunetas a comer con Perico Fiestas 😉