En la Primera República, al igual que en la Segunda, las viejas reivindicaciones de Casas Viejas al Ayuntamiento de Medina son mejor atendidas que en otros periodos históricos como en la Restauración o el franquismo. Este es el caso del cementerio situado en el Cañuelo, donde hoy se ubica el parque público. El primitivo cementerio se había quedado pequeño y ya no tenía cabida para más enterramientos, se ubicaba al lado de la ermita, en la actual Alameda. El treinta de julio de 1873 se presupuestan 2.500 pesetas para la construcción de este nuevo cementerio en el Cañuelo. Pero las obras no empiezan y ello hace que los vecinos lleven sus protestas al Ayuntamiento de Medina. El 22-11-73 podemos leer: “Leída una representación de varios vecinos del barrio rural de Casas Viejas en que solicitan se activen las diligencias para la construcción de un cementerio por estar ocupado completamente el sitio que tenían destinado a inhumar sus cadáveres y como quiera que el Ayuntamiento tiene acordado la edificación de dicho Cementerio, consignada partida en su presupuesto para dar principio a la obra y nombrado para la práctica de estas diligencias a la Comisión de obras, peritos prácticos y Comisión de la Junta de Sanidad y no habiendo podido llevarlo a efecto por motivos ajenos a su voluntad se acordó excitar el celo de las expresadas Comisiones y Peritos para que acompañados del Arquitecto Provincial, mandado llamar para la obra de la Cárcel se cumpla un servicio de tanta necesidad”. Las obras se llevan a cabo durante 1874, estando terminado a principios de 1875, ya en la Restauración borbónica. El laicismo de la Primera República ha dado paso a la tradicional sacralización con la Restauración borbónica, decidiéndose ceder el cementerio de Casas Viejas a la Iglesia Católica. En el cabildo del 8-2-75 se puede leer: «Se dio lectura de un oficio del Illmo. Sr. Obispo de la Diocesis dando las más expresivas y atentas gracias a la Ilustre Corporación por la donación que hace a la Iglesia de Casas Viejas del cementerio nuevamente construido en la misma; asi mismo manifiesta dicho Ilustrísimo Señor que ha dado las órdenes oportunas a fin de que tenga efecto la bendición del expresado Cementerio en la forma que determina el Ritual Romano. El Ayuntamiento acordó se consigne su más profunda satisfacción por el atento oficio del que acababa de darse lectura».
En la primera fotografía plano urbano de 1906 donde la C indica el lugar del cementerio del Cañuelo, abajo foto de él de Mintz.
