En el centro de la plaza ya hemos visto que estaba el matadero, la casa del médico, del ayuntamiento y el mercado público, a la derecha algunos almacenes y solares sin edificar donde en los años sesenta José Candón contruiría su bar, los almacenes de Ortega y la escuela nacional de D. Manuel Sánchez, donde todo el pueblo escuchaba la radio, con el tiempo se convertiría en la sede de una caja de ahorros y ahora es sede del PSOE y en su planta de abajo se ubica el pub el Xino. En el extremo sur occidental el sindicato y la tienda de Cristobal Torres, donde hoy está el pub el chori. Más arriba la casa de María Ruíz, hoy sede de la zapatería trasladada de la calle Medina, algunas tiendas, bares y el pati
o de Varelo, el único espacio con uso residencial de la zona, donde se ubicaba la pensión de la que tuvo que irse Mintz por las presiones de la Guardia Civil. Progresivamente, esta plaza ha ido perdiendo los usos administrativos y son sustituidos por los propios del ocio. La escuela es sustituida por la caja de ahorros, se construye un ayuntamiento nuevo en las Canteras y se hace un ambulatorio en el cañuelo. En la plaza se construye una fuente con un niño, del cual sale un chorrito de agua a través de su «penecito». Paco Ríos, en un memorial cuplet le pone nombre al lugar: «La plaza del Pijo». Mas tarde, a finales de los noventa, se hicieron las obras que le dan el aspecto actual, convirtiéndole en un lugar de ocio y expansión de los benalupenses. De hecho, en la actualidad, es el lugar que más concentración de bares presenta. Hasta siete podemos contar. Ni que decir tiene que la plaza del Pijo ha sido y tiene que seguir siendo uno de los lugares más importantes del pueblo, sobre todo, si se consolida, dentro de la multifuncionalización del mundo rural actual, la importancia del turismo para nuestra economía local. De hecho es el espacio público donde, en el día a día, mayor concentración de personas mayores podemos encontrar, seguramente será porque en ellos reside la esencia del tiempo.
