Desde el siglo XIX se explota en Casas Viejas los abundantes recursos calizos que la mesa en la que está situado proporciona. En una acta capitular del Ayuntamiento de Medina de fecha 16-10-1862 podemos leer:“…instancia que presentó Cristobal Rincón Campano, vecino de esta ciudad, solicitando permiso para fabricar un horno cónico con objeto de hacer cales en el sitio del Cañuelo de este término fundando al mismo tiempo casa habitación y otras estancias” La Corporación le concede el permiso congratulándose de la iniciativa y cediendo el terreno para él y sus descendientes con la única condición de que tiene que vender la cal a los vecinos.
Durante el franquismo también se explotaron estas canteras. Según informó Manolito el de la calera: «A partir de 1955 se comenzó a excavar la cantera que se encontraba en lo que hoy es el parque del Ayuntamiento. Se dividió el terreno en parcelas y estas se cedían a la gente del pueblo para que las explotasen. El precio de la piedra era de 25 pesetas el metro cuadrado. La cal costaba cuatrocientas pesetas el metro cuadrado y se utilizaba para fabricar los ladrillos toscos. La fabricación de ladrillos se hacía en el «tejar». El barro y la cal se mezclaban y se labraban con los pies, luego se vertían en un molde de madera llamado gabela y se dejaba toda una noche a secar. Cuando ya estaban secos se les quitaba el molde y se cocían en un horno de leña. Los ladrillos costaba 200 pesetas el millar. Con este barro también se hacían macetas, tejas y búcaros. Eran fabricados por Luís Torrijas». Esta actividad entró en crisis a partir de la década de los setenta cuando empezaron a surgir nuevos materiales, como por ejemplo la sustitución de la cal por el cemento.
La antigua cantera ha sido rellenada en la actualidad y recuperada como parque público, anexo al edificio del Ayuntamiento. Pero esa antigua actividad ha permitido que en el Parque exista un muro vertical que representa un Punto de Interés Geológico Local, ya que nos permite contemplar como el relieve de esta zona no es plegado, sino tabular, por lo que se formo después de la orogenia del terciario. Los estratos de las calcarenitas se dispusieron horizontamente en una cuenca submarina formando la actual mesa de Benalup. Ello se puede observar actualmente perfectamente en el lado oriental del citado parque.
La segunda fotografía es de Mintz y representa a Luís Torrijas y su madre, Luisa Caravaca Sánchez, en la calle Torreta número 13

los nombres de algunas fotos no son corectas
Le agradecería a este lector que me dijera cual es la equivocación, contrastados sus datos se incluirán. Este es uno de los objetivos del blog, escribir cosas de la historia de Casas Viejas entre todos. Mi correo es salustiano.gutierrez@gmail.com, lo escribo porque llevo mucho tiempo queriendo hacer una entrada sobre Luís Torrijas