Recibo el siguiente correo de una alumna: «el examen es para mañana noo?? cnt por favor» Si yo escribo que en el temario entraba el movimiento obrero todo el mundo pensaría que me está pidiendo que ponga la Confederación Nacional del Trabajo como pregunta o tema. Pero si lo pusiera no iba a saber contestar la pregunta, porque no hemos hablado en clase de la C.N.T. aunque sí, y ampliamente del anarquismo. Las siglas cnt responden a «contéstame«. Es el lenguaje del messenger. En la otra acera del movimiento obrero pasa igual. Porque si tú le preguntas ahora a un alumno qué es el PC, no sabe absolutamente nada del Partido Comunista. Para la sociedad globalizada con el muro de Berlín vendido por material de derribo el PC es un ordenador personal. ¿Tenemos que concluir con eso que el sistema educativo es un desastre, que somos el hazmereir de Europa y sacar del armario otra vez el dolor de España y el regeneracionismo del 98?. Sería una ardua y compleja labor debatir porque a los jóvenes actuales les interesa más en la actualidad el mundo informático que la lucha de clases, pero a mí me parece que esta situación tiene más cosas positivas que negativas. Es verdad, que nuestra generación estaba más comprometida que la de ahora, pero sólo una inmensa minoría, la gran mayoría no sabía que era eso de la luchas de clases, ni habían escuchado hablar nunca de Rosa Luxemburgo y la conquista del pan era lo que toda la vida había hecho sus padres y sus abuelos. No creo que haya que rasgarse las vestiduras por ello, tampoco porque algunos alumnos/as que conozco dominan perfectamente el francés y el inglés sus padres no pertenecen a la élite social y económica, sino que han sido y siguen siendo «niños yunteros». Tengo cada vez más claro que la educación es un reflejo de la sociedad. Y que ni la educación, ni la sociedad están ahora peor o mejor que antes, sino en distinta situación. Lo mismo que los comentarios sobre la educación de los jóvenes no están alejados de los que hacemos de otras facetas de su vida. «Tribu inquietante y amenazante, los adolescentes, son considerados frecuentemente como los extraterrestres venidos de otro planeta». Parece ser que nuestro comportamiento crítico, negativo y exigente hacia la juventud responde más al miedo que nos da percatarnos de que nosotros somos cada vez más viejos y ellos más jóvenes que a situaciones reales. Quizás es que sabemos que la adolescencia es también ese periodo magistral de la vida al que todos llegamos por primera vez, el de la mirada nueva al mundo, donde todo es posible, el de la pureza de los sentimientos (de los sentidos que aún no han sido quemados por los años), el de sensaciones fuertes, el del aprendizaje con mayúscula y también de la soltura. Como decían los Ilegales: «Tiempos nuevos, tiempos salvajes…esta es tu pelea, levántate y lucha, no voy a luchar por ti».

Magnifico artículo. Me parece una de las opiniones mas sensatas que se pueden tener a la hora de tratar con personas de otra generación.
Y es que igual "el conflicto de clases" nos suene raro pero "conflicto generacional" es el pan nuestro de cada día (o casi) y ese siempre saltará a la vista.
Salud.