Sobre la historia de esta zona, siempre ha habido dos hipótesis. Aquí no hay nada, sólo los Sucesos y están ya muy trillados o aquí hay mucho, queda mucho por investigar, difundir, valorar y cuidar. Tengo que reconocer que el hecho de que sea defensor de esta segundo hipótesis se lo debo al historiador local Juan Pedro Aguilera, que fue al primero que le escuché esta teoría. Cada día aparecen más datos que avalan esta segunda hipótesis y aparecerán más si seguimos investigando. Son muchos los puntos que tienen un alto valor histórico en la zona y que requieren una investigación en profundidad. Ese es el caso del Monasterio del Cuervo, del Tajo de las Figuras y su entorno (pinturas rupestres, necrópolis, dólmenes, etc), el mismo pueblo y su origen, la torre la Morita o el entorno de la mesa de Algar. Una precisión; lo que menos importancia tiene es si pertenecen a Benalup-Casas Viejas, Vejer o Medina, deberíamos darle a ese aspecto la trascendencia que le puede dar un posible turista interesado en el patrimonio histórico o el de un águila que sobrevuele la zona. De la mesa de Algar voy hablaros hoy. Tanto en la zona de arriba de la mesa, como en la ladera, como abajo de ella se localizan numerosos restos que la convierten en una zona de gran importancia arqueológica. Ya que han aparecido restos arqueológicos de todas las secuencias desde los griegos hasta la baja edad media, pasando por los romanos, los visigodos y los musulmanes.
Las épocas más estudiados han sido la visigoda (excavación y estudio de la necrópolis) y la musulmana. El poblado de Faisana se corresponde con el toponimo Calatrava y está ubicado en Malcocinado, próximo a una zona de nuevos cultivos ecológicos que explota el cortijo Bio. Los profesores de la Universidad de Cádiz Juan Abellán y Francisco Cabilla hicieron hace ya unos años unas excavaciones en la zona, estimando que Calatrava se correspondía con la ciudad de Balsana, mencionada en el Dikr que se redacta entre los siglos XIV y XV, así mismo sostienen que la alquería Faysana se corresponde a la posteriormente denominada como ciudad de Balsana. Escribió Abellán: «Entre otros núcleos de población que se citan como ciudades antiguas, pero sin el apelativo de capital, es el de Blasana, ubicada en la ruta idrisiana que unía Algeciras con Sevilla por tierra, en el tramo medio, y muy próxima a Medina Sidonia. Sin duda, se trata de un poblamiento de cierta importancia con parada (manzil) y mercado que al- Idrisi denomina Faisana, término que ha sido transcrito, según los estudiosos, de formas diversas, lo que ha dificultado su localización. Sin embargo, el Dhikr, en el apartado que dedica a Sidonia y sus distritos, hace mención a varios núcleos de población hoy desaparecidos y, al respecto, dice textualmente: “Entre las ciudades de Sidonia podemos citar la de Blasana, que es muy antigua; frente a ella se alza un gran cerro en cuya ladera meridional se excavó una enorme cueva de la que mana un agua muy dulce y en cuyo interior hay unos estrados construidos en la Antigüedad; cuando los habitantes de esa monarca sienten algún temor se refugian allí y se hacen fuertes dentro con sus bienes, propiedades y provisiones”. Los asentamientos que se recogen en este fragmento son dos: la ciudad y la cueva. El segundo, situado en Las Mesas de Algar (Medina Sidonia) con una potente estratigrafía que va desde la Antigüedad al Medievo, presenta dos niveles perfectamente definidos«. En la Edad Contemporánea también ha tenido diversos usos como explotación de guaro o leprosería en el siglo XIX.
La importancia patrimonial de esta zona la resume Juan Abellán: «La Mesa de Algar, tienen todas las secuencias históricas: griegos, romanos, visigodos, musulmanes y periodo bajomedieval, tanto necrópolis como acrópolis ( parte alta de las ciudades con la intención de defender sus asentamientos). Se trata de una zona que hay que estudiar en profundida en base a la arqueología, ya que las fuentes escritas apenas si existen.» Ante esta riqueza la constancia de que se ha respetado poco. Muchos de los que vivimos aquí hemos escuchado historias de piezas que se hallan donde no se deberían encontrar. Esta enorme distancia que existe entre el mundo oficial universitario y el mundo real rural hay que salvarla con difusión y divulgación. Y es la Administración la que debería dar el primer paso adelante. Creo que tendríamos que empezar a tomarnos en serio este deficit, las generaciones futuras seguro que nos van a echar en cara que no lo hayamos hecho antes. Las cuevas de Algar las han cerrado recientemente. Igual que la Morita, el Monasterio del Cuervo o el Tajo de las Figuras. En las últimas décadas la zona ha sufrido un gran desarrollo económico, que no se ha visto acompañado por el desarrollo propio de los pueblos que cuidan y respetan su patrimonio. ¡Qué lástima!

Muy bien el articulo Salus. Hace tiempo subi una foto sobre los monteros a Panoramio, despues la foto se publico en Google imagenes y hoy la veo en tu blog jajajaja esta bien xD.