
«Esta simpática y fervorosa aldea, ha puesto a contribución todo su entusiasmo por rendir a la Señora de Fátima el homenaje cálido y entusiasta de su amor y devoción; viste sus mejores galas. Las calles y plazas engalandas con banderas, gallardetes y guirnaldas, ofrecen un aspecto delicioso. Toda la población presidida por el clero y Autoridades, acude a recibir a la Virgencita que, a hombros de las primera Autoridades y seguida de todo el pueblo, recorre sus calles hasta la Parroquia, siendo ininterrumpido el clamor y los cánticos en honor de la Señora. Al llegar a la plaza de la Iglesia, delante de la misma, el Sr. Cura da la bienvenida a la Sagrada Imagen, exhortanhdo a los fieles a la oración y a la penintencia, demanda de la Virgen a las videntes desde su primera aparición. El P. Misionero agradece el magno recibimiento dispensado a la Stma. Virgen, haciendo una emocionada súplica a la Señora para que derrame sus gracias y favores sobre esta aldea. En el interior del templo, materialemtne repleto de fieles, y teniendo que quedar muchísimos en la plaza, se celebró un breve acto eucarístico, dándose seguidamente la bendición a los enfermos. Momento éste de intensa emoción, ya que son muchos los que han acudidos desde los más apartados rincones de la feligresía a impetrar de la Madre de Misericordia, salud para sus cuerpos dolientes y oprimidos. Las Autoridades de Benalup, dando ejemplo de religiosidad, inician los turnos de vela rezando el Santo Rosario, siguiéndole después la A.C., Asociaciones y Cofrafías hasta las seis de la mañana, en que se organiza el Rosario de la Aurora. Si la llegada fue apoteósica, el Rosario de la Aurora, se puede decir que fue algo monumental. Todo el pueblo acompañó a la Santísima Virgen en este amanecer del mes de octubre, frío y crudo, cantando y glorificando a la Madre de Dios con las estrofas del Ave de Fátima y las dulces plegarias del Sto. Rosario. Una nutridísima y fervorosa Comunión en la Santa Misa, fue el broche de oro de esta jornada mariana, organizándose a las ocho y media aproximadamente la despedida del pueblo. Es inmenso el trabajo que cuesta abandonar, dejar marchar a esta dulce Virgencita, por eso en Benalup, como en todos los pueblos de la ruta, se organizan caravanas de automóviles, bicicletas y cabalgaduras y cuanto se encuentra a manos para seguir un ratito más con la Señora. El Sr. Alcalde deposita a los pies de la Imagen un artítico banderín, teniendo unas emocionadas palabras de despedida el P. Misionero, palabras acogidas con aplausos y vítores a la Santísima Virgen. La Stma. Virgen acompañada por las Ramas de A.C. de esta aldea, emprende su marcha hacia San José de Malcocinado y San Fermín de los Badalejos, entre aclamaciones, plegarias y muestras de amor y devoción».
