En estos días esta de moda la gripe A, pero parece ser, afortunadamente, que es menos virulenta de lo que en un principio nos habían querido vender. Para mortífera la falsamente denomina Gripe Española que en 1918 terminó con la vida de entre 50 y 100 millones de personas. Se le denominó española porque fue este país el que no puso ningún tipo de censura a sus noticias, al contrario que a la mayoría de los europeos que se encontraban en plena Primera Guerra Mundial. Así el resto de los países empezaron a denominarla con ese topónimo y con él se quedó, cuando no tuvo mayor importancia que en el resto de Euroa. Se cree que ha sido una de las más letales pandemias en la historia de la humanidad. Muchas de sus víctimas fueron adultos y jóvenes saludables, a diferencia de otras epidemias de gripe que afectan a niños, ancianos o personas debilitadas.
Dice Mintz: “En Casas Viejas, la epidemia llevó la tasa de muerte anual a ochenta y cinco, más de doble de lo normal”. Quiere decir ello que murieron unas doscientas personas. El periódico ABC el 26 de noviembre nos da noticias de la gravedad de la epidemia en este pueblo: “Continúa la aparición de casos gripales en la capital. En Conil hay 16 casos, y en Chiclana, 186; en San Fernando, 200; en Casas Viejas, 189; en el Puerto de Santa María son numerosos los atacados y predominan los casos graves; en Rota, 45, y en Chipiona 100” Constrasta el número de casos tan elevados sobre todo si lo comparamos con el resto de los pueblos y su población total. Además de las pésimas condiciones sanitarias e higíenicas, como la falta de hábitos saludables, subalimentación, carencia de infraestructuras en servicios básicos o el hacinamiento en las chozas, se presentaron problemas adicionales con el personal médico. El 9-11-1918 se leía en el periódico ABC “En Casas Viejas han enfermado los dos médicos, pasa visita un médico alemán”. Este problema de los médicos es el que aparece en las actas del Ayuntamiento de Medina. El 11-11-1918 se puede leer “Por el Señor Alcalde se expuso que encontrándose enfermo el médico titular de la Aldea de Casas-Viejas Don José Espina Calatriu y siendo por desgracia muy numerosas los casos de gripe que diariamente se presentan en dicha Aldea, había ordenado que mandaran inmediatamente para sustituir al Señor Espina, el Médico titular de esta don Joaquín Hurtado Núñez, y había pedido al Excmo Sr. Gobernador Civil de la provincia un médico para prestar sus servicios en dicha Aldea”
