«Este blog tiene una característica especial, que es que el que lo escribe sabe menos de lo que escribe que a la gente que va dirigido lo que escribe». Esta frase está sacada de una entrada de este blog, del 6 de diciembre de 2008, es decir, hace un año. Venía a reflejar una realidad, pero también un deseo, una petición; la colaboración de la gente contar entre todos, poco a poco nuestra historia. El objetivo de conseguir la participación y la complicidad de la gente para ir haciendo este blog no se puede decir que se haya conseguido o se vaya conseguir plenamente, hay que ser realista, por eso debemos luchar por lo imposible. A parte, del oportuno parafraseo, es una realidad que la colaboración es mucho más escasa de lo que a mí me gustaría, pero mucho mayor que nada y además a veces se producen buenas noticias.
Ayer entré en una tienda donde además de la dependienta había una señora, de aquellas personas que sabes que son del pueblo, pero que no conoces ni el nombre, ni el apellido, ni el apodo. Puedo dividir a la gente del pueblo en cuatro categorías, la de comunidad escolar del instituto y familia, amigos y conocidos en y por los bares, amigos y conocidos por la historia y caras conocidas pero no identificadas. Después de haber resuelto las gestiones que me llevaron allí, la citada señora con la mayor educación posible me pide permiso para hacerme una pregunta. Después me dice que de dónde saco la información que utilizo para los libros y el blog. Y a la tercera va al grano. Ella ha leído en el blog que yo había escrito que el hermano de Gaspar Zumaquero se había vuelto loco después de su suicidio y que habia muerto 9 años después. No era cierto, su abuelo murió en el sesenta y algo, ella lo conoció y además lo ha preguntado a la familia. También me informa que en la tradición familiar se cuenta que cuando descubrió el suicidio de su hermano se sintió muy mal y se tiró al río Celemín para ahogarse, pero que cuando se estaba consumando el hecho, se agarró a una rama y vivió hasta la década de los sesenta. Termina diciéndome que lee todos los días el blog. Le doy la gracia por la información y le aseguro que cuando llegue a casa arreglo la entrada. Le manifiesto mi agradecimiento intentándole explicar que corrigiendo los errores es la mejor manera de aprender y que al ser un acto colectivo ganamos todos. La verdad que me resulta un tanto difícil explicarle lo que quiero decir, estamos en una tienda, el coche mal aparcado y ya están tocando el claxón para pasar otros vehículos. Me voy a casa, busco la referida entrada: «Resulta que siendo presidente del sindicato de Casas Viejas Gaspar Zumaquero se declaró una huelga en el campo de Casas Viejas y Medina en contra del destajo. Los hechos no están claros del todo, pero parece ser que el nuevo presidente cayó en una celada de las autoridades y presionado se suicidó en el Alisoso, cuando iba de viaje a Algeciras en compañía de su hermano, con la excusa de que iba a hacer de vientre. Su hermano Manuel Zumaquero murió loco 9 años después». Arreglo la última frase y me pongo a escribir esta entrada con el proposito de escribir y por tanto aclarar y asentar el motivo de la buena nueva de esa mañana.
1.- Hemos arreglado un error y hemos aprendido cosas nuevas
2.- Hemos dado un pasito más en la implicación y la participación, demostrando que la nada no existe.
3.- Sé de otra persona que lee este blog y que no tenía la más mínima sospecha de ello. Y lo que es más importante, otra más que le interesa la historia de su pueblo.
4.- Esta mujer ha pasado de la categoría de cara conocida a persona con nombre, apellidos y apodo.
5.- Además, por si no fuera poco, me ha dado el argumento para escribir un nuevo pot.
Y cuando le daba la vuelta a la plaza del Pijo, recien salido de la tienda, un amigo me hace parar el coche y me dice que esa noche me espera en lo de Ricardo para tomarnos una cerveza y darme la Voz de Cádiz, que la compró para mí, donde sale un reportaje del libro Itinerarios por Casas Viejas. Hay días que uno se levanta con el pie derecho. 

Yo como siempre, fijándome en los detalles más nimios que se puedan imaginar.
Me ha encantado la frase: "Hay que ser realista, por eso debemos luchar por lo imposible".
Me recuerda a otra que dice: "Lo difícil lo hago enseguida, lo imposible me lleva un poco más de tiempo".
Para mí simbolizan el tesón humano, capaz de recoger donde parece que no hay nada.
psdt.: ¡Ah! que lo sepas; yo no leo tu blog.
PUes a mí tampoco me gusta tu blog, ni lo leo todos los día, parece hecho por un tío granaino o que sacara una comparsa de la Alambra. Además esto es la "convia" del cortijero, que llenen los "cafeses".
Ya me explicarás que es "la convía del cortijero"; aunque supongo que se podrá llenar también de "cervezeces" y/o "cubateces".
Ahora que me doy cuenta, ¿Tienes algo en contra de los granainos? ¡Cuidaito con lo de dices de Graná!
Que cuando me enfado me entra una mala f… (quería decir "ofuscación"). Cómo se nota que no conoces aquello.
Lo siento "pisha, no to er mundo puede ser del Albaicín".
ja ja jaja