Veintiocho días después en el mismo Ayuntamiento se dan noticias de las gestiones iniciadas en el Congreso de los Diputados: «Por el Sr Alcalde se expuso: que había recibido carta del Diputado a Cortes por esta provincia Don Santiago Rodríguez Piñero, en la que incluye un ejemplar del Diario de Sesiones en el que se consigna el ruego hecho por dicho Diputado al Excmo Sr. Ministro de Obras Públicas de que se incluya en el plan de obras hidráulicas el estudio por técnicos de construir un pantano en el sitio donde se encuentra enclavada en el término de Tarifa la Laguna de la Janda, con lo cual se beneficiarían las tres mil hectáreas de terreno que están en completo abandono, y se pondrán en condiciones de poderlas repartir en parcelas a los colonos que estiman conveniente y se proporcionaría trabajo a los obreros de las proximidades: La Corporación acordó quedar enterada y expresar su gratitud al Sr. Rodríguez Piñero por el interés demostrado en favorecer en lo posible a esta población».
Estas gestiones no llegaron a buen puerto, porque pirmero los propietarios colindantes con la laguna se opusieron firmemente, «por no reconocer la titularidad pública de los terrenos, y negar la existencia de zonas pantanosas o encharcadizas, a excepción de la Janda que si era admitida como zona palustre con cierto interés por la producción de juncos y zona de pastizal para el ganado durante los meses de estío«. La Guerra Civil paralizaría las reformas sociales y técnicas, optando después solo por estas últimas. Aunque ahora el objetivo no era ponerlas “En condiciones de poderlas repartir en parcelas a los colonos que estiman conveniente” y hacer realidad aquello de “se proporcionaría trabajo a los obreros de las proximidades”. En la década de los setenta, desecada la Laguna, y proporcionando una gran cantidad de trabajo las tierras desecadas empezará un desarrollo económico, primero basado en la agricultura y después en la construcción que ha llegado casi ininterrumpidamente hasta la situación actual, en plena crisis de ese modelo. El otro día Nicolás publicaba en su blog una entrada sobre La Laguna de la Janda y ha provocado esta, con el único fin de seguir promoviendo el mismo objetivo que Nico; la reflexión y el debate.

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