Ayer murió en Cádiz Antonia Jordán Casas, yo tenía preparado para el 24 de junio que cumplía 100 años el siguiente artículo. He creído conveniente adelantarlo a hoy y mañana, aprovechando la ocasión para expresarle mi más sentido pésame a la familia
Hoy (no es así) es el cumpleaños de Antonia Jordán Casas, hace 100 años nació en Casas Viejas. Antonia Jordán es el prototipo de mujer trabajadora, que ha vivido y ha sufrido estos últimos cien años. Aunque según otras fuentes nació el día 10, según el archivo parroquial lo hizo el 24 de junio, siendo bautizada el 8 de septiembre del mismo año. Según este archivo nació a las 12 de la madrugada, siendo hija legítima de Antonio Jordán Aragón y de Catalina Casas Pérez. Su abuelos paternos eran José Jordán Tarifa y Antonia Aragón Rodríguez, mientras que los maternos fueron Manuel Casas Estudillo y Catalina Pérez Acedo. Nació en el seno de una familia humilde, sus padres eran jornaleros medinenses que emigraron a Casas Viejas en buscas de las nuevas posibilidades que ofertaban los latifundios recién creados. Pronto entró a servir en la casa de la familia Espina. Carmen, una compañera suya de servicio le cuenta a Mintz en Los anarquistas de Casas Viejas lo siguiente:» Comíamos y dormíamos allí. Por la mañana, tomábamos café con leche y tostadas. A mediodía, para la comida, nos daba -y éramos tres o cuatro- arroz blanco pegado y patatas medio cocidas: cosas que hoy nunca comería. ¡Si sólo hubiera sabido entonces lo que sé hoy! Por la noche cenábamos cocido de manteca y garbanzos. Nos daban la comida que quedaba de sobras… Nunca, nunca nos dab an postre -sólo arroz blanco ypatatas medio cocidas. Nada mas. La hermana de Sebastiana, Juanita, solía pasarnos fruta y queso por debajo de su vestido: una naranja, algunos higos.» Hasta que se casó con 28 años estuvo sirviendo con esta familia, con ellos conoció Madrid en un viaje que hizo la familia y con ellos estaba en Cádiz cuando ocurrieron los Sucesos. Ella lo cuenta así: «Yo estaba trabajando en Cádiz cuando todo estaba pasando. Estábamos con mi señorita, que ella también tenia familia allín en la calle José del Toro, estaba la que venía conmigo, con su tía y con una tía mía que venía para echar una temporada, y a eso de las 10.30 o las 11 iba mi tía a por ella, a por la señorita que estaba conmigo, que éramos las dos criadas. Y escuchamos decir:»¡Los Sucesos, los Sucesos de Casas Viejas»! y digo yo:»Ay tía María lo que están diciendo!», y nos acostamos así, sin saber nada, al día siguiente salió todo en los periódicos. Al día siguiente nos fuimos al pueblo las cuatro, la señorita, su sobrina, mi tía y yo. Cuando llegamos estaban metiendo a todo el mundo en la cárcel. Vi la sangre que había quedado de haber arrastrado a las personas, con el camión que había llevado a los muertos del cementerio». Su novio Miguel si había participado en ellos. Estaban en la sierra con los dos hermanos haciendo carbón, llevaban una semana sin venir al pueblo, cuando le dijeron que o dejaba la escopeta o participaba, ellos prefirieron participar. «Por eso estaban sucios y tiznados porque venían del monte del carbon, no porque quisieran esconderse de nada». A las cuatro de la mañana del día 12, cuando esmpezó a arder el casarón vecino de los Seisdedos, por indicación de su padre, huyó al monte con sus dos hermanos. Las fuerzas del orden encarcelaron a su padre Gabriel para que sus hermanos se entregaran y ello lo hicieron en Medina. De allí los trasladaron a los tres hasta Cádiz y su madre Vicenta Pérez Monroy los acompañó. Lo pasó tan mal, sin nadie que le ayudara y sin dinero en Cádiz que a los pocos días murió en esta ciudad.
En la fotografía de 1925 observamos (de izquierda a derecha) a Sebastiana García Vela, Pilar Espina, Antonia Jordán, José Espina Calatriú, María Calatriú y Nicolasa García Vela.
