Si escribo que el libro versa sobre la evolución histórica de los hombres del campo de estas sierras desde el primer franquismo hasta la actualidad, de las sucesivas derrotas ante las distintas redes clientelares, mas visibles antes, menos ahora, pero no por ello menos eficaces, sobre los aprovechamientos agrícolas, ganaderos, forestales y cinegéticos de esta zona, con una perspectiva histórica y si el autor ni quiere ni puede esconder que toma partido hasta mancharse por estos camperos, que siempre han sido y siguen siendo la parte más débil de la cuerda, comprenderéis por que me ha gustado tanto. Me ha sido inevitable compararlo con el libro de Los anarquistas de Casas Viejas, de Jerome Mintz. Se parecen en la metodología y en el cariño y amor que sienten por los verdaderos protagonistas de ambos libros, que en el fondo son los mismos. Me gusta más el principio y el desarrollo que la conclusión, estando de acuerdo con todos y cada uno de los principios que plantea, seguro que ello está relacionado con que las últimas páginas tiene una relación más específica y concreta con la creación del PNA. En segundo lugar, a veces la posición desde la que escribe es tan cercana a estos hombres del campo que el lector, por lo menos yo, no puede dejar de tener la sensación que más que un narrador, el que escribe es otro campero más, aunque sabes a ciencia cierta que no es el caso. Pero lo que se pudiera perder por la cercanía, por la dificultad que tiene a veces, para ver estos toros desde la barrera, se compensa de sobra por el conocimiento y el lujo de detalle con el que nos cuenta los diferentes procesos que desfilan por el libro y que es posible gracias a la postura tan cercana a ellos desde la que se posiciona. En las 625 páginas del libro podemos encontrar muchas claves que nos explican los últimos 70 años de la zona, con rigor, con fundamentación científica y, sobre todo, sin miedo y tapujos. Estamos ante un libro imprescindible para comprender la importancia del carboneo y los aprovechamientos forestales en la zona, la evolución de la agricultura y la ganadería, la relevancia de la cacería y su centralidad, el papel de la administraciones centrales y locales en la configuración de este territorio, la trascendencia del PER y la creación y el rol de las actuales redes clientelares políticas, el papel del furtivismo y las prácticas recolectoras… En definitiva, otra aportación más para seguir haciéndonos e intentado resolver preguntas sobre nosotros mismos, preguntas que son la salsa de la vida.
Yo ya he comprado cinco libros para regalárselos a algunos de mis amigos, si alguien gusta se venden en el estanco de la Alameda de Alcalá. La foto de Mintz en la Romería de los Santos, ¿alguién conoce a las personas que aparecen?
