Un pueblo visto desde la distancia es lo que son sus hitos, sus señas de identidad, aquellos edificios que por monumentales se divisan desde lejos. La Iglesia, con su campanario y el castillo con su torre homenaje, suelen ser los hitos de la mayoría de los pueblos españoles. Nuestro caso es particular, por el este, por la carretera de Alcalá, el relieve en cuesta que separa la mesa de la vega nos impide tener una vista panorámica. Por el norte, debido a que el origen del pueblo está en la ladera meridional, el borde de la mesa ha quedado para edificios modernos como el IES, el teatro, la piscina o el Restaurante las Grullas, todo ellos de finales del siglo XX. Es la misma razón por la que esta zona nueva los vecinos tienen menos problemas con la señal de televisión que los del casco antiguo. Por el oeste y el sur las vistas son distintas. Eugenio escribía sobre la vista desde el sur lo siguiente: «parecía una paloma herida con sus alas extendidas y abatida sobre una ladera a cuyos pies y
frente al sol en su salida se extendía un valle verde y un río azul, el Barbate, que como una cinta de plata corre perezoso al pié de la sierra como queriendo hacer más lento su discurrir frente a nuestro pueblo antes de ir a morir al mar». A mis alumnos les comento que estas dos alas de la paloma son consecuencia del crecimiento a partir de los sesenta en terreno público, en sendos padrones. Es decir, esta forma está totalmente relacionada con nuestra formación como pueblo, con llegadas e idas de aluvión. Se trataría de jornaleros que por no tener no poseían ni un mínimo pedazo de tierra y construían su choza en Paternilla y el Tajo, en terreno público. Curiosamente, a finales del XX, en torno a estos dos barrios se construyen las urbanizaciones más lujosas del pueblo; la Orativa y el Campo de Golf, aunque con distintos avatares y futuro.
Tres han sido los hitos tradicionales; la torreta del cuartel, la iglesia y la palmera de Utrera. La Morita debido al emplazamiento y a sus escasas dimensiones no tiene esta categoría, aunque también tuvo su origen en funciones de control. Sobre la Torreta del cuartel escribía Vicente Peña en su blog 31 de enero de 2007: «En Benalup la torreta del Cuartel que pertenecía al Ministerio de Defensa, y que fue desmontada a raíz de una petición del grupo popular de Benalup, hacía pensar a la gente que la alta incidencia de cánceres en esa zona del pueblo era provocada por las radiaciones provenientes de la torreta». Era un retransmisor para comunicaciones que el ejercito colocó en esta tierra tan propicia para la geoestrategia. Parece ser, según cuenta Manolo Montiano que llevaba fuera de servicio mucho tiempo y se quitó a principios de 2004. En el carnaval
de 2003 la comparsa Al pie del cañón con letra de Luis Guillén cantaba: «Alza tu puño en contra de esas torretas que poco a poco nos matan «. El segundo hito es la Iglesia, sobre sus campanas ya escribí varias entradas en este blog. El tercer hito es laico y humilde, muy en consonancia con el origen de este pueblo. Comentaba Mintz sobre ella en los anarquistas de Casas Viejas que fue sembrada por Utrera y de ahí recibía su nombre. Utrera, que decía que era inventor y que nadie le ganaba en inventos, sembró esta palmera en la década de los veinte al lado de la choza donde vivía. Hoy en día la palmera de Utrera tiene una amplitud enorme y es un símbolo e icono del paisaje urbano benalupense. Manolo Montiano dice: «La palmera de Utrera ha sido hasta hace poco un punto estratégico del ejército y por eso no se ha podido quitar. Ahora la pelota está en el tejado del Ayuntamiento ya que ha dejado de ser útil para el ejército y está sembrada en suelo público aunque tenga un portillo cerrado». Desparecida la torreta del cuartel quedan la Iglesia y la palmera de Utrera para fijar la vista desde el horizonte, dos construcciones eregidas en el mismo tiempo y que han llegado hasta la actualidad. Es curioso que los dos iconos se realizaron cuando mismo, en el primer tercio del siglo XX, eso sí, una por la oligarquía de la zona, otra, al pie de una humilde choza, la vivienda habitual de la mayoría de la población de Casas Viejas de aquella época. Especialmente me gusta la forma de esta humilde palmera de Utrera, estirada, buscando el sol y el horizonte, sin ningunas pretensiones de controlar como las otras torres. Me ha recordado esta palmera sembrada al pie de una choza una poesía, la de la piedra (prueba a cambiar esta palabra por palmera) de León Felipe.
que no has servido
para ser ni piedra de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera …

Nunca una palmera ha dado tanta conversaciónnn..
Desde niño he visto la palmera y siempre m preguntaba que edad tiene, por fin me entero.
creo que es un simbolo de Benalup, quien n ha hecho nunca un comentario de la palmera.
Un admirador de tu blog.