Dos hermosas fotografías de Mintz sirven de soporte para este fotoblog. En una cinco niños comen cabrillas con tomate, en otra un zagal cuida cochinos. En la fotografía de arriba los hermanos Romero; Miguel y Enrique, en el centro los hermanos Mateos Montiano, de los cuales sé el nombre de José y Joaquín, espero que me mandéis el nombre del tercero. Tengo que partir de la base que se trata de un instante capturado por la cámara de Mintz, hace unos cuareta años y que ninguno de los protagonista se acordará posiblemente de él. En algunas culturas se cree que cuando tu imagen aparece en una fotografía tu alma queda capturada en ella. Lo que si es cierto es que en cada fotografía se atrapa el instante, un momento mágico que jamás volverá. Pero tanto el momento de los cinco chicos comiendo cabrillas o el otro cuidando cochinos es algo más que un instante, son reflejo de una época, de una forma de enfrentarse al tiempo que le ha tocado vivir. Los cuatro de arriba “pasan” de la cámara de Mintz y siguen con lo que les interesa; El guiso de cabrillas con tomate. El Mateos Montiano que no sé el nombre es el único que mira a la cámara. Sería primavera u otoño, porque los hermanos Mateos Montiano llevan mangas largas y los Romero las camisas de manga corta. Todos, como dijo Miguel Hernández, masculinamente serios tienen un trozo de pan en la mano y están comiendo. Venían, posiblemente, de trabajar.Hasta los sesenta el trabajo de los niños era habitual. Empezaban, con siete u ocho años, guardando animales, cochinos o pavos y luego pasaban a otras tareas. Por la guarda de pavos o cochinos recibían un insignificante jornal o la mayoría de las veces realizaban el trabajo a cambio de la comida. El mundo de la escuela, la educación quedaba muy lejano para estos niños de jornaleros. A partir de los sesenta se fueron incorporando progresivamente, en la actualidad la educación hasta los dieciséis años es gratuita y obligatoria. Estos niños y otros muchos como estos, adultos hoy, son los que para intentar que sus hijos estudien y tengan un futuro profesional más cualificado que el suyo les dicen que a su edad ellos estaban hartos de trabajar. La frase la han escuchado ya tanto que le hacen el mismo caso que cuando el profe les dice que sí quieren ser algo en la vida tienen que formarse, preparse, estudiar. El boom de la construcción hizo mucho daño en la juventud benalupense, el dinero fácil hacía que los chavales ni les hicieran caso a sus padres, ni a los profesores. Esperemos que al menos la crisis tenga algunos aspectos positivos y la necesidad de la formación y la cualificación sea el más importante de ellos. Termino con 8 versos del Koala y con otro 8 de Miguel Hernández
Niño del campo quien te acompaña
Con siete años guardando cabra
Niño del campo quien te protege
Sin navidad sin infancia y sin reyes
…
Niño del campo siempre luchando
Niños del campo raras veces jugando
Niños del campo no hay tiempo PANo hay tiempo PA rueda ni bicicleta.
Koala
Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.
…
¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
Miguel Hernández
Con siete años guardando cabra
Niño del campo quien te protege
Sin navidad sin infancia y sin reyes
…
Niño del campo siempre luchando
Niños del campo raras veces jugando
Niños del campo no hay tiempo PANo hay tiempo PA rueda ni bicicleta.
Koala
Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.
…
¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
Miguel Hernández
Esta entrada también ha sido posible por la colaboración de la gente que os comentaba en el anterior fotoblog. Si apetece…

Hoy nuestros hijos ven eso muy lejano pero no hace tanto que ocurrió..Un saludo.