Anoche actuaron las agrupaciones carnavalescas en el teatro, ya han hecho su presentación oficial, salvo el Rincón de la Martíngala, la comparsa de Pepino que este año no va al teatro, y el Figurita del Tajo, que lo hace hoy en el Chori. Como otros años quiero dedicarle una entrada a cada una de las agrupaciones, por tanto en este pot me voy a dedicar a dos ideas generales. Vinieron amigos nuestros de fuera, Vincent Jenkin y señora, Agustín Coca, José Luis Gutiérrez… y a todos les impresionó el enfásis social e histórico de la mayoría de las agrupaciones. El nivel está altísimo y lo mismo se escuchó un pasodoble a la recuperación de los restos de las víctimas de nuestras guerras, que un popurrit sobre la importancia de los albañiles en nuestra historia como pueblo o el hecho de que estamos hechos de tiempo y el americano lo paró para que se nos quitaran nuestros miedos y complejos. Para el que esto escribe, el pelotazo de este año es la idea de hacerle una comparsa al americano, es tan impresionante que ha hecho a la misma hija de Mintz venir de Indiana a llorar y disfrutar, como dice ella. Se aprovechó esta sesión del teatro para entregarle una emotiva placa y el libreto por parte de la agrupación y una gorra de jornalero bordada con su nombre (copiado literalmente de una de las cartas a Jesus Mañez) y un ramo de flores (que le entregó la amiga de la familia Carmen «la mecánica») por parte de tres asociaciones (El hijo de la luna, Ben-Alud y Brezo y Castañuela).
La entrega de esta gorra de jornalero va a ser una primera edición de un actividad que se pretende darle continuidad en años posteriores, para gente que se haya significado en la defensa y difusión de los valores culturales y patrimoniales benalupenses. Lo mejor las palabras de Carla Mintz, sencillas, emotivas, profundas… Agradeció el acto y su significación, les dio las gracias a la comparsa, a los miembros de Brezo y Castañuela y al alcalde, que no estaba presente en el acto, y terminó casi llorando insistiendo en el recuerdo de su padre, ese hombre que tanto ha hecho por nuestros recuerdos. En las copitas de rigor, dominó sensación de que las actividades que hace la sociedad civil, como el carnaval mismo o este pequeño y nada oficial homenaje a Mintz, inundan de libertad y satisfacción a los que en ellas participan.
