ella es la última empresa que nos queda por cerrar
yo no sé mis paisanos en que coño piensan
ni quién es el camello de nuestra alcaldesa,
yo no sé si es la moda
o es que es muy barata la droga en esta ciudad.
Viva la Pepa y el Pepón,
cantemos todos juntos los gaditanos,
cogidos como hermanos de nuestras manos,
doscientos años ya de Constitución
con la misma ruina.
Y en medio de la ruina
se arreglan y pintan para celebrar
un 19 de marzo y asi mientras tanto
no hará ni falta siquiera
poner esa fecha de fiesta local
porque ese dia ya nadie estará trabajando.
Si este pueblo calla y no protesta
y se viste de fiesta pa to aquel que viene
es porque los huevos que hacen falta
no es que se les caigan
es que no se tiene.
Ya no espero más que en el futuro
cambien el escudo de nuestra bandera
y en vez de los dos leones
a ver si ponen dos calaveras
menos mal que Fermín Salvochea
ya no resucita,
porque Cai le quita,
porque Cai le quita
las ganas a cualquiera.
A uno que siempre le ha gustado las letras de las canciones por encima de la música es lógico que me encanten las comparsas de Juan Carlos Aragón. Este año, dicen los que saben de esto, que lo ha bordado. Para mí el segundo pasodoble es un monumento a la autocrítica, actividad sana, necesaria e imprescindible. Lo he escuchado tantas veces que me ha recordado lo que hacía con el disco que me regalaron de Paco Ibáñez en el Olimpia, hace ya muchos años. El día 14 viene a B/CV, posiblemente canten este pasodoble y él que esto escribe seguirá haciendo extensible su letra de a otros pueblos, como por ejemplo a este (Aunque no siga las recomendaciones del capitán Rochfort Scott). Lo cierto es que encuentro muchas similitudes, como la de Salvochea con los anarquistas del 33, o la Vaquilla y el bicentenario o la ruína o la falta de protesta…
