
Estas relaciones entre los dos pueblos se explican muy bien en el citado libro de Coca, en relación con el trabajo de estos años en las Lomas: “Si las relaciones con el vecino pueblo de Casas Viejas fueron siempre afables y continuas, a partir de ahora se intensifican…Las familias partían del pueblo a primero de enero. Antes, se pasaba un manijero dando aviso “Andando por un carril por donde hoy está la venta de Correro…
Los largos inviernos, codo con codo en los tajos, escardando o cosechando, sembrando o regando, provocaron que se consolidasen estrechos lazos entre los trabajadores de uno y otro lugar. No fueron pocos los matrimonios que se concentraron, ni la población de Alcalá de los Gazules y de otros pueblos andaluces, que en estos años de decadencia económica, migraron definitivamente a esta próxima localidad. En la actualidad
escasean los jornaleros o pequeños propietarios de Medina, Paterna, pero fundamentalmente del pueblo de Alcalá de los Gazules, que no tengan allí algún pariente, y la soledad de sus calles, cuando se celebran las fiestas en Casas Viejas (ya sea en Santiago y Santa Ana o el día de la Independencia), es el trasunto del peregrinar que ese día y casi al completo hacen los alcalaínos a un lugar con el propósito de renovar los lazos que tan intensos y consistentes se forjaron entonces”. De hecho existe una calle en la parte nueva del pueblo, aquella que se formó en los años setenta, que se llama Alcalá a iniciativa de los mismos vecinos, ya que la inmensa mayoría de las familias que allí viven, algún miembro ha nacido el pueblo vecino. Además de lo comentado, las relaciones se han incrementado por múltiples actividades tanto económicas (empresas de uno y otro lado), educativas (muchos alumnos y profesores han estado en el pueblo de al lado, pero sobre todo muchos alumnos de la generación del baby boom cursaron estudios allí y mantiene sus relaciones de amistad por seculam seculorum) o incluso políticas (la relación de nuestros dirigentes políticos tienen y han tenido siempre unos estrechos contactos con los abundantes políticos alcalaínos). Por todo ello, me produce mucha tristeza y cierta impotencia cuando escucho que pandillas de jóvenes alcalaínos y benalupenses se pelean en tal fiesta o tal día en la recta. conocimiento, el saber y la cultura han sido siempre excelentes antídotos contra la inconciencia y la violencia, pero en este caso serían más eficaces si cabe.
Fotos Mintz