Las relaciones de los alcalaínos y benalupenses han sido y son muy cordiales, en contraposición con las que se han tenido con los asidonenses que aunque ahora son muy buenas, no siempre han sido así por las circunstancias históricas que todo el mundo conoce. Son muchos los factores que influyen en ello y la inmensa mayoría están relacionadas con causas históricas. Siempre han sido constantes las relaciones de vecindad y de migración de un pueblo a otro, pero fundamentalmente en dos periodos han sido fundamentales. A finales del siglo XIX, coincidiendo con periodo álgido de formación y consolidación del pueblo. Muchos “sopacas” que luego se establecen definitivamente en Casas Viejas lo han hecho primero en Alcalá. De hecho de las 900 partidas de nacimiento analizadas entre los años 1871 y 1892 de este pueblo el 10% habían nacido sus padres en el pueblo vecino y de ellos un 20% sus abuelos no habían nacido en Alcalá sino en los pueblos de la serranía de Ronda. Convirtiéndose así en el segundo pueblo, tras Medina, en aporte demográfico. Recuérdese que estos segadores malagueños venían andando desde sus pueblos hasta Foto Mintz
