La creación del nuevo municipio de Benalup, segregado de Medina Sidonia, es el dichoso resultado a una aspiración de un pueblo que podemos remontar a hace ya 170 años. A todas las personas que de una u otra forma nos hemos sentido partícipes de esa idea nos grafitifica el logro de ese objetivo tan larga y ampliamente anhelado. Aunque el término concedido no responde a sus reivindicaciones históricas, el hecho de su reconocimiento es un gran motivo de alegría y podemos decir que esta primavera ha entrado indudablemente con buen pie.Para tener un mejor conocimiento de esta nueva realidad municipal de la provincia de Cádiz, vamos ahora a dibujar a grandes trazos la evolución historica de Benalu (Casas Viejas), saludando de esta forma su nacimiento como municipio y riendiéndole así un entrañabe homenaje. Uno de los momentos más esplendorosos de su pasado es el de la Prehistoria. Fue a principios desde este siglo cuando el médico de Casas Viejas José Espina comunició a la Academia de la Historia la existencia de interesantes representaciones pictóricas rupestres e el conocido ya desde hacia tiempo como Peñón del Tajo de las Figuras, siendo considerado por los prehistoriadores Hernández-Pacheco y Cabre como «la estación más importante del sur de España». En 1924 fue declarado monumento arquitectónico turístico todo el conjunto de cuevas formado por el Tajo de las Figuras, Cueva del Arco y Cimera. La propia configuración geográfica de toda esta Sierra que rodea a la antigua Laguna de la Janda posibilitó la presencia del hombre desde el Paleolítico, como lo muestran los hallazgos arqueológicos y las bellas manifestaciones pictóricas que encontramos a lo largo de los innumerables abrigos y cuevas existentes en toda la zona.
En las épocas fenicia y romana tuvo una especial relevancia Asido, que ejerció sobre toda esta zona su influencia económica, utilizándola como lugar de aprovechameinto agrícola y ganadero. Por aquí discurría la vía o calzada romana que unía la actual Medina con Bolonia y Algeciras.
Durante el periodo musulmán, las crónicas y fuentes históricas hacen mención a todo el entorno de la Laguna de la Janda y de la Vega del Barbate como lugar muy propicio a los buenos cereales y pastizales, señalándose la presencia de ricos rebaños de caballos, cabras y ovejas. En este momento se construirá la Torre, de estilo mudéjar. Conocida popularmente como la Morita, serviría de enclave estratégico y militar.
De aquí recibirá el pueblo su nombre de Benalup, topónimo cuya etimología más aceptable es la de Benilup, que significa «Hijo del Lobo». La torre y su zona de influencia fue conquistada por Alfonso X y cedida por el rey sabio al obispo de Cádiz en 1271, según el privilegio real rodado que así lo atestigua existente en el Archivo Municipal de Medina Sidonia. En 1442 esta propiedad fue vendida al canónigo y tesorero de la Catedral de Sevilla y éste, a su vez, la revendió al Cabildo de Medina Sidonia en 1439. A cierta distancia de la Torre y en lo que es el actual núcleo poblacional existía en el siglo XVI una venta y una ermita en el lugar conocido ya por entonces como Casas Viejas. El poblamiento durante toda la edad Moderna es de tipo diseminado caracterizado por un escaso aprovechamiento de la tierra.
Erán los principios de la Ilustración promovidos por las sociedades económicas de Amigos del País los que favorecerán un mejor y más racional uso de la tierra, fomentando el asentamiento de nuevas poblaciones que pusieran en cultivo vastas y feraces extensiones de terreno, hasta entonces abandonadas.
En agosto de 1821, durante el Trienio Liberal, la Diputación de Cádiz recibe la Real Orden del Gobierno aprobando el proyecto de formación de una nueva población en el sitio de Casas Viejas; poryecto avanzado y progresista que pretendía resolver la cuestión agraria mediante un reparto en pequeñas suertes de tierra y la construcción de un pueblo de nueva planta con todos los servicios necesarios y unos objetivos claros para el desarrollo de la zona, al que se opondrán desde un principio los intereses de las clases priviliegiadas de Medina.
El proyecto originario no fue factible ante las presiones recibidas, pero el asentamiento de población en aquel lugar fue un hecho imparable y los que allí llegaron fueron construyendo sus casas, sus calles y sus plazas y al mismo tiempo se fue enraizando de forma indeleble su propia conciencia e identidad de pueblo.
Ya en este siglo, los desgraciados sucesos de enero de 1933 hicieron saltar a la fama a esta pequeña aldea como símbolo del anarquismo al haber querido ejercitar mediante procedimientos revolucionarios su inaplazable necesidad de reforma agraria.
En los años 50 vuelven a plantearse las aspiraciones segregacionistas, que tienen, tras muchos esfuerzos, este primer resultado plasmado en el decreto de la Junta de Andalucía de 20 de marzo por el que se crea el municipio de Benalup con una delimitación de su término en el que quedan fuera referentes tan importantes como es parte de la Sierra con el Monasterio del Cuervo, que es querido de manera especial por los habitantes de Benalup, así como Cucarrete, zonas que indudablemente tienen unos fuertes lazos de unión con Benalup, al formar parte del delimitado «Campo de Benalup» desde el siglo pasado.
Reconocida legalmente una realidad de hecho, tanto Benalup como Medina deben cicatrizar antiguas desavenencias y entablar buenas y solidarias relaciones de vencidad que posibiliten mejoras a sus respectivos pueblos.
Antonio Rodríguez Cabañas. Diario de Cádiz 24-3-1991
