Cuentan los Sabandeños que en 1972 tuvieron que presentar a Doña Censura las letras de su disco y que se vieron desagradablemente sorprendidos porque les comunicaron que el disco no podría publicarse si no se eliminaba una cuarteta. Decía así la subsodicha letra: «Arando en el cerrillal/se me cambó la besana/ y acordándome de Juana/ yo la volví a enderezar” Amable lector de mi blog, vuelve a leer la frase y considere si es motivo suficiente para que se pare la publicación de un disco tres años antes de que se muriera Francisco Franco, más conocido en los círculos rojillos como “Paco ranas”. Si has pensado que con Franco no había libertad y que la censura era muy estricta para eso del erotismo, te aconsejo que sigas leyendo este artículo. Si no estas en este supuesto, haz lo que quieras. ¡Tú mismo! Un miembro de los Sabandeños que era redondo, pidió a la discográfica el número de teléfono de Pio Cabanillas Gallas, subsecretario de Información y Turismo, en aquellos tiempos, luego subió, informándole que según el diccionario de la RAE «besana» significaba «labor de surcos paralelos que se hacen con el arado» y que esta copla popular canaria no hacía alusión a ninguna actitud erótica, ni besana significa falo, sino lo que quería decir «el recuerdo de Juana» era el posible castigo que la mujer prometió a su marido para el caso de que hiciese los surcos torcidos («se me cambó la besana»). Pio Cabanillas entonces les mandó un telegrama, que aún conservan, permitiendo la publicación del libro. Si el censor de turno hubiera sido campero seguro que no habría metido la pata hasta el corbejón («Articulación situada entre la parte inferior de la pierna y superior de la caña, y a la cual se deben los principales movimientos de flexión y extensión de las extremidades posteriores en los cuadrúpedos»). Muchos de los que todavía siguen leyendo este artículo sabían desde el principio de la entrada lo mula y burra que era la censura franquista, pero hay otros que aunque no quieran reconocerlo no sabían lo que significaba besana. Estamos perdiendo irremediablemente una buena parte de nuestra cultura popular y tradicional. Muy poca gente que nació en la década de los setenta hacia arriba sabe lo que significa «besana». Para ellos les traigo este extracto del libro de Agustín Coca Los Camperos: «A la tierra se le pasaban dos “hierros” con el arado romano antes de, “a voleo” sembrar. Uno, a principio de octubre, otro, en noviembre cuando ya habían caído las primeras aguas. El día de San Andrés, 30 de noviembre, prácticamente no quedaban fincas sin arar.La cuadrillas organizadas para estas actividades no solían variar de año en año, repitiendo la misma en la finca en la que trabajaba el año anterior. En estos trabajo destacaba con más cualificación el gañán puntero, que en las pequeñas explotaciones, coincidía, en la gran mayoría de los casos, con el ranchero y se encargaba de trazar la besana” Hoy me ha dado por pensar que si a Pio Cabanillas Gaya no le explican el redondo de los Sabandeños lo que significa besana no le hubiera levantado la veda al disco de los canarios. No en vano este ministro franquista y de Suárez y padre de un ex ministro de José María Aznar, dijo aquella famosa frase: «Creíamos que íbamos a ganar los de derechas y hemos ganado los de izquierdas».
