A principios de los setenta, fecha de la foto, como en la década de los treinta, como hoy mismo, la romería de San Isidro en la Yeguada es sentida como una fiesta propia por los benalupenses. En los setenta Benítez el guardia con su taxis descapotable da continuos paseos desde Benalup a la Yeguada. Este taxi hoy en forma de coche particular sigue activo en la actualidad por el Puerto. Lo mismo que los taxis son hoy el remedio de los padres que no queremos que nuestross hijos se vengan en la madrugada en coches de amigos que pueden haber bebido en el macro botellón que se forma, en aquella época servían para trasladar a Malcocinado a la mayoría de los benalupense que lo querían hacer en coche. La foto es un icono, estuvo colgada en la barbería de los Laritas y constituye todo un referente de la época. Es fiesta, la gente deambula sin rumbo fijo. Rojas, el fotógrafo, con su cámara a cuestas se dispone a inmortalizar el momento. Los dos hermanos Laritas actúan como lo han hecho siempre y representan que miran al futuro, con superioridad y desprecio hacia la cámara. Llevan mucho tiempo pegados a su personaje, saben que los están inmortalizando y en un pacto tácito con el fotógrafo miran hacia delante con omnipotencia. Paulita tampoco mira a la cámara en su objetivo de seguir la marcha del descapotable. Los que si miran a la cámara son los dos Benítez. El taxista con gafas negras y sombrero recoge el guante de sus clientes y la mira por ellos. El otro Benítez, que se encuentra de permiso de fin de semana cuyo jersey de cuello alto delata que durante la semana estudia en el Varcárcel, en Cádiz, mira con media mueca a su vecino el fotógrafo, sin sospechar que esta foto serviría para la portada de su libro Historias en Benalup-Casas Viejas. Todas las fotografías inmortalizan a sus personajes, está además ha conseguido un estadio superior. Hoy casi cerca de cuarenta años después esa mirada curiosa y retrospectiva de Pepe Benítez se ha convertido en letra impresa en un libro que ya se ha vendido, costeado y que ha pasado con éxito el terrible juicio que se le hace a los profetas en su tierra.
