Lo prometido es deuda y aquí está el artículo del que os hablaba esta mañana. «La cuesta conocida por Revuelta del Camino de La Canaleja« está a la salida de Medina, hacia Benalup-Casas Viejas, cerca de la actual Venta la Viuda, según me informa mi amigo Eduardo. Sobre los pellejos me mandan un correo diciendo que eran de cabras y que en Casas Viejas se decía:«tienes más pringue que un pellejo de aceite». Sobre los accidentados he podido averiguar algo sobre la familia de «Juan Mena Moreno, de sesenta y tres años, casado e industrial; su hijo Juan Mena Ortiz, de veiticuatro años, soltero». Juan Mena Moreno nació en Casas Viejas en 1868, hijo de Juan Mena Mateos, de profesión el campo, y Mariana Moreno Sampalo, sus abuelos paternos eran Juan Mena Domínguez y María Mateos Mateos y los maternos Juan Moreno Marques y Mariana Sampalo Andrades. Tanto los padres como los abuelos eran naturales de Algatocín y su pertenecencia al sector productivo primario nos indica que posiblemente se trataría de sopacas que vinieron a segar a la Janda y se quedaron luego a vivir. La segunda generación la de Juan se establecio en el sector terciario consiguiendo cierta notoriedad económica y social, tanta que tenía una empresa de transportes propia y que el accidente ocurrido sale en la prensa. Algo parecido ocurrió con los Cozar, pero ellos se dedicaron a la construcción. De todos los pueblos del Valle del Genal y malagueños donde Casas Viejas tiene el origen de sus habitantes Algotocín es el más señero e importante. Luego aparece el nombre de los dos médicos, Sres Hurtado y Jiménez Lebrón, los cuales estuvieron relacionados con los Sucesos de un año después, quedando inmortalizados en las famosas fotografías de los periodistas sevillanos y madrileños en el cementerio viejo, hoy parque municipal; «dos forenses, Joaquín Hurtado y Fismato Pérez Uclés, el médico de Casas Viejas, Federico Ortiz, el de la sección de la Cruz Roja de Jerez, Dr. De la Villa y el practicante Jesús Escobar» También les acompañaba como medico en prácticas el benalupense Alfonso Pérez Blanco, médico titular con posterioridad y concejal en el Ayuntamiento de Medina autor de un emotivo discurso en favor de la Segregación del pueblo. Sobre el juez no sé nada, pero por su apellido «Puelles», posiblemente sea familia de Nani. Lo más fácil era el taxi de la fotografía, casi lo sabía hasta yo. (Dice Manolo Montiano: «efectivamente es mi tio Antonio Montiano Vela, hijo de Manuel Montiano Cozar (polvarea) que era el dueño del taxi. Llegó a tener además un camión pero no tenía carnet de conducir, estaba mal de la vista, de pequeño se clavó unas tijeras jugando con una de sus hermanas»). Se trataba como me dice, me parece, mi cazador cazado favorito, del taxi de Manuel Montiano, Polvarea, y el chofer era su hijo Antonio Montiano Vela. El apellido materno explica que esta era familia de los propietarios de la tienda de los Pérez y se la tenía alquilada a su marido Manuel Montiano, en enero de 1933 (Manda Manolo Montiano en otro mensaje: «Cuando mis abuelos (Manuel Montiano Cozar y Paz Vela Lara) se casaron fueron a vivir a los molinos de Benalup con el padre de mi abuelo. Pero mi abuela que era bastante industriosa no se conformaba con la vida de los molinos y quiso probar fortuna alquilando la fonda de Pérez. Allí nacieron sus hijos. El padre de mi abuelo se emborrachó y vendió el molino (por lo que me contó mi abuelo abusaron de él y es que era bastante vicioso con la bebida aunque murío con 101 años¡¡)y mi abuelo se lo volvió a comprar para que no se viera en la calle. Estando en la Fonda también consiguieron alquilar una huerta de Espina para la familia de mi abuela. Pero el fuerte ritmo de trabajo de la Fonda hizo mella en la salud de mi abuela y tuvieron que dejarla. Entonces compraron la casa donde está hoy día el bar polvaréa y se dedicó al taxi, y al carbón. Por eso está Antonio con el Taxi en la foto»). La tienda, el bar, la posada… fueron el teatro de operaciones de la guardia de asalto aquellos funestos días de enero y desde las cuatro a las siete la mañana del día 12 ocurrieron los hechos, posiblemente con la participación de personalidades locales, que condujeron a la razzia posterior y que todavía no se conocen pormenorizadamente. Es lógico que hayan salido a la palestra los Sucesos porque son el eje central y la puerta de la historia del siglo XX, no sólo de Casas Viejas, también de Andalucía y España (la humanidad la culpable). Por supuesto, que quedan muchísimas interrogantes abiertas, y como aquí se trata de aprender y divertirnos, la entrada sigue abierta a las informaciones y sugerencia que tengan a bien hacer. Seguimos viéndonos en los bares y leyéndonos en los blogs.

Cuando mis abuelos (Manuel Montiano Cozar y Paz Vela Lara) se casaron fueron a vivir a los molinos de Benalup con el padre de mi abuelo. Pero mi abuela que era bastante industriosa no se conformaba con la vida de los molinos y quiso probar fortuna alquilando la fonda de Pérez. Allí nacieron sus hijos. El padre de mi abuelo se emborrachó y vendió el molino (por lo que me contó mi abuelo abusaron de él y es que era bastante vicioso con la bebida aunque murío con 101 años¡¡)y mi abuelo se lo volvió a comprar para que no se viera en la calle. Estando en la Fonda también consiguieron alquilar una huerta de Espina para la familia de mi abuela. Pero el fuerte ritmo de trabajo de la Fonda hizo mella en la salud de mi abuela y tuvieron que dejarla. Entonces compraron la casa donde está hoy día el bar polvaréa y se dedicó al taxi, y al carbón.
Por eso está Antonio con el Taxi en la foto
Otro día te cuento algo del carbón.