La nueva señal de TDT está teniendo problemas en nuestra comarca. Las protestas en la Janda se están generalizando. Pero las dificultades de la recepción de la señal de television no son nuevas, como los cortes generalizados de luz («se mea un pájaro en los cables y se va la luz»), son endemismos, problemas históricos en una palabra. Desde primeros de los años cincuenta, TVE emite experimentalmente en pruebas; sin embargo, las emisoras regulares no comenzaron hasta el 28 de octubre de 1956 y será en la década de los sesenta cuando en España tenga un impacto considerable. A la altura de 1964 de cada diez españoles 8 tenían aparato de televisión en casa. Naturalmente en las ciudades esa ratio aumentaba y en los pueblos disminuía. En 1963 a la familia Mota le toca un televisor en el sorteo de Gallina Blanca, pero habrá que esperar hasta los ochenta para llegar a esas tasas en aquel Benalup de Sidonia. Pero además, debido a su posición periférica, lejos de la centralidad, las ondas televisivas llegaban con muy mala calidad a nuestra localidad. Pero no se puede ser determinista en esta explicación, también hay que tener en cuenta la marginalidad política histórica de esta población y su alejamiento de los centros de poder, relacionado con el origen jornalero y sopaca del pueblo. Es decir, que a la hora de explicar las causas por las que históricamente la señal de T.V ha sido de mala calidad tenemos que tener en cuenta factores físicos y humanos.
Con motivo de la inauguración de Prado del Rey el 18 de julio de 1964, el Jefe del Estado, vestido con el traje de almirante de la Marina, se desplazó, por primera y única vez en su vida, a TVE. Desde ese momento la televisión iba a ser clave en el control político y cultural de la población. «Desde 1965 a 1989 transcurre la verdadera edad de oro del servicio público televisivo en España, convirtiendose la televisión en un elemento central de las estrategias políticas. Primero, de la dictadura tal como ocurrió, por ejemplo, con las campañas propagandísticas concebidas para la legitimación de los ideales de la ideología franquista, como España siglo XX (1973) o Crónicas de un pueblo (1971). Luego, de la transición democrática».
