Ayer fue el día del tres, hoy el del macho ibérico en la caseta de los veinte duros. En la primera foto uno de los concursantes, pero se ha tenido que suspender el concurso por la presentación inesparada de un familiar de un socio fundador de la peña. Ha habido cierta polémica porque el caballero español (para averiguar quien es saquen el pulgar y el índice) insistía en la palabra ibérico.
En la historia el tres ha sido un número muy significativo. Tres eran los Reyes Magos de Oriente y tres eran las vueltas que daban los magos para coger la mandrágora para las tres escobas voladoras. Y es que el tres en uno siempre ha sido muy bien
lubricante. Tres también eran los mosqueteros. El tres también es un numeroso religioso ya que tres en una es la Santísima Trinidad, a Dios se le representa como un triángulo o los griegos y los romanos consideraban el trébol como un signo de buena suerte.
Otra trilogía sería el hecho de que Zeus regaló a Apolo en su nacimiento una lira, una mitra y un carro, que a Jesús le hicieron tres regalos y el vivió exactamente treinta y tres años.
Tres fotos de tríos ilustran esta entrada; en la primera dos novatos y un socio
fundador, en la segunda tres socios fundadores y en la tercera tres entorno al picadillo, en la cuarta dos novatos y un socio fundador, en la quinta tres haciendo el picadillo, en la sexta tres parejas que muy bien podrían estar bailando aquello de Los Panchos: «lo dudo, lo dudo, lo dudo, que halles un amor más puro como el que tienes en mí». En cuanto al personaje de la primera fotografía, daré una pista; yo me creo que sea duro, duro, duro, ¡pero tan duro!… lo dudo, lo dudo, lo dudo.
Las fotos que se ven bien están hechas con una buena cámara y una buena fotógrafa. Las fotos que se ven mal están hechas con un móvil y un mal fotógrafo.
