Estamos de feria, anoche empezó. Este año la sensación es agridulce, contradictoria. Hay dos grandes novedades, la nueva caseta municipal y la crisis económica. La nueva caseta es todo un espectáculo, por dimensiones, por prestaciones y por posibilidades. Parece ser que todavía tiene algunos fallos, como el calor que hace dentro y lo mal que se escucha el sonido, pero también es lógico en una obra que se acaba de acondicionar esta semana, me imagino que serán aspectos subsanables para años próximos cuando las obras estén finalizadas completamente. Igual que las dificultades habidas en su subasta. Pero independientemente de eso la infraestructura creada me parece importantísima y trascendental. Esta obra significa el fin de muchas cosas y gastos y el principio de otras.
Junto a ello la crisis. La ausencia de la exposición caballar, el menor costo de las actuaciones, la supresión de comidas tradicionales, la escasez de casetas… La gente con la que hablo afronta esta situación con cierta resignación, incluso se habla de que hay ayuntamientos de la provincia de Málaga y Sevilla que han reducido las fiesta a simples veladas. En un acta capitular del Ayuntamiento de Medina del 10-11-1902 se puede leer: «El Señor Presidente manifestó que interpretando los deseos de los vecinos y acuerdo con los Señores Concejales, dispone que en el presente año se solemnizaran, como en las anteriores, las festividades de Santiago y Santa Ana, para encomendar al vecindario honesto recreo en sitio agradable y fresco donde pudieran divertirse durante las noches de los calurosos días de estio; habiéndose, al efecto, adornado convenientemente los jardines del Caminillo o Parque Álvarez Jiménez y celebrado en los misma veladas extraordinarias durante las noches de los días 25, 26 y 27 de julio y 15, 17 y 24 de agosto; que en las referidas noches toco allí la banda municipal y que ya fuera por las agradables temperatura que se disfrutaba o por el buen aspecto que la velada ofrecía o por ambas cosas referidas, lo cierto es que todo el vecindario puede decirse que acudió a los referidos jardines y que el gasto que, tales fiestas había producido importaba cuatrocientas setenta y ocho pesetas, con cinco céntimos». Es decir, las fiestas ese año fueron populares (acudió todo el vecindario), baratas (menos de 3 euros) y fresquitas, para que luego digan que la historia es un camino de rosas hacia el progreso. No todo el mundo estará de acuerdo en eso, lo que si parece que hay consenso es en que tenemos demasiados fiestas que generan demasiados gastos, en este contexto concreto.
Y he dejado para el final lo que menos me gustó de la noche. Llega a mis oídos que ha habido algunas peleas, sin mucha importancia, en las que han participado gente joven que conozco y quiero en los dos bandos. Son incidentes que se repiten con demasiada frecuencia, desgraciadamente, ya casi normales, con los que me invade una sensación de fracaso y tristeza que hace que me decida a reflejarla aquí. Yo sé que muy poquitos antiguos alumnos se acuerdan de la Vicalvarada, no me importa, la historia no debe servir para almacenar datos, sino para que no seamos burros tropezando varias veces en la misma piedra. Por eso, siento que también tocan las campanas por mí cuando me entero de peleas entre gente que también nos lo hemos pasado juntos. No puede ser que las jóvenes élites culturales se dediquen a pegarse por un quítame allá esas pajas, en vez de aunar esfuerzos en crear cosas y pasárselo bien. A lo mejor hace falta que no veamos estos incidentes con normalidad y nos paremos a reflexionar unos minutos sobre ellos. Además de que las fiestas pueden y deben servir para cualquier cosa, menos para pelearse. Como decía Santo «si hay peleas que sea con diccionarios». Asi, que espero que los pequeños incidentes de ayer se queden en simple anécdota y no se repitan durante estas fiestas que acaban de empezar. Bueno, me voy a la peña que hoy degustamos gastronomía quijotesca; Duelos y quebrantos, además de la sopa fresca de Leo, famosa en el mundo mundial. A ver si consigo enterarme de la historia de la Peña de los 20 duros y os la cuento un día de estos. Se admiten colaboraciones.
La foto es del año pasado, me la he encontrado en internet
