Está plenamente asumido que fue totalmente falso todo lo relacionado con el liderazgo de Seisdedos en torno a los Sucesos. También creo que no se puede mantener que hubo un enfrentamiento armado de igual a igual entre los que estaban dentro del casarón y las fuerzas del orden, que los primeros eran anarquistas que se habían refugiado allí para hacer frente a los guardias civiles y de asalto. El enfrentamiento fue desigual y desproporcionado. Por la parte de las fuerzas del orden granadas, una ametralladora, armas de todo tipo y unos 140 guardias (los 90 capitaneados por Rojas se unieron a los 50 que había antes de que él llegara) preparados para sitiar una choza con tan solo ocho ocupantes. En el interior contaban con dos fusiles como armas para la defensa. El telegrama recibido por Rojas lo decía claro: “Es orden terminan te Ministro arrasen casa donde se hacen fuertes los revoltosos”. La segunda cuestión a rebatir es que los que estaban dentro de la choza pertenecían al grupo de anarquista que habían atacado el cuartel, que se refugiaron en esa vivienda y que se habían parapetado para resistir y recibir a las fuerzas de orden público. El análisis de las nueve personas que murieron en este episodio aportará luz al asunto. De los ocho cuatro habían participado en los hechos de la mañana y su familia, como todas las de aquella zona del pueblo eran anarquistas, pero no con un protagonismo especial. Manuel Quijada llegó cuando ya había empezado el asedio, siendo un protagonista importante, ya que parece ser que sometido a coacciones físicas, fue quien dio el nombre de los dos hijos de Seisdedos, Francisco y Pedro. Cuando entró en la vivienda para convencerlos de que salieran produjo el efecto contrario al observar estos la paliza que había sufrido por los guardias de asalto. El guardia de asalto Ignacio Martín Díaz que también murió en este episodio es totalmente ajeno a la familia de Seisdedos. Los siete restantes tampoco forman parte de un grupo de resistencia. El viejo Seisdedos se encontraba en su casa ajeno a todo lo que había pasado cuando llegaron las fuerzas de seguridad para llevarse a sus dos hijos por la participación en los hechos de la mañana. Sus dos hijos sí habian participado en los hechos y una vez que había llegado la Guardía Civil de Medina comandada por el Sargento Anarte se marcharon a casa, si hubieran huído al monte como otros, posiblemente la primera fase del escarmiento se hubiera producido en otro lugar. Allí también estaban porque vivían en casa del viejo carbonero Josefa Franco Moya y sus dos hijos Francisco y Manuel García Moya. Antiguamente menudeaban las familias de base ancha; Josefa había casado con Manuel García Jiménez un hijastro de Seisdedos, al ser hijo de su compañera Catalina Jímenez Esquivel. Ambos habían muerto (Francisco y Catalina), pero su mujer y sus dos hijos continuaron viviendo en la casa de Curro Cruz.
Foto Sánchez del Pando
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