«En Jandilla preparamos un carro con paja de la laguna y palos a propósito para las chozas. Fácil tarea para nosotros. Yo lelvaba el carro por los caminos hacia donde debían levantarse aquellas originales escuelas. Porque después de Libreros vio el Padre la necesidad de atender a los niños de Nájera, Cantarrana, Badalejos, Algar, Manzanete, El Palmar…» (Rodrigo)
Poco a poco fueron apareciendo chozas por los caminos que iban albergando a gran cantidad de niños hasta entonces desatendidos. Y justamente conlas escuelas había que improvisar maestros: Crista, José Castellano, Paca Pérez, Vicente… Eran jóvenes un poco más instruidos que los demas y se prestaron a la nueva tarea. (1-11-1939): «Ya tengo funcionando seis escuelas; y lo que es mejor, marchan admirablemente y en medio del mayor entusiasmo. Son todas de las llamadas chozas, construídas solamente con madera y paja de  la laguna, pero todo rústico, sin labrar la madera y sin gastar una sola punta ni tornillos en ellas, solamente atadas con una cuerda especial llamada toniza que hasta los niños saben hacer perfectamente con palma que hay muy abundante por todo el campo… Los soldados acaban de dejar el frente. Pero, ¡vaya frente que tengo yo aquí! Y una de las razones que tengo para, con la ayuda de Dios, esperar abundantes frutos es la campaña que quiere emprender el demonio. Me creereis algún tanto contagiado de esta tierra si os digo que no puedo estar más contento de lo que estoy, y precisamente cuando estoy en el campo, sin salir a ninguna parte; como ahora, que llevo mucho tiempo sin pisar ni Cádiz ni Jerez»(carta del padre Jandilla a sus familiares). Rápidamente comenzó la gente a conocerle por el Padre Jandilla… Unos seis años funcionaron las escuelas en chozas de paja. Eran los días difíciles de la postguerra. Pero en ellos aparecen ya matriculados cuatrocientos dos niños de los campos. «Tras unos años de prueba llegó la hora de convertir aquellos locales miserables en escuelas nuevas, preciosas, sencillas, muy de ambiente rural.» (Crista). A los 12 años, en 1950, los campos atendidos y las escuelas creadas por el Padre eran DOCE, en una extensión de 600 kilómetros cuadrados. Los niños que se beneficiaban eran 585, y los adultos 97. Pero años más tarde llegó a atender DIECIOCHO cortijadas con unos 750 niños en sus escuelas. «La vida ajetreada del infatigable misionero de Jandilla se gasta, con visión certera, en servicio de una necesidad palpitante: hay que llevar las almas a Cristo dignificándolas intelectualmente. Así, en las dilatadas campiñas de Vejer y Medina, salpicadas de caseríos y chozas, funcionan con vitalidad creciente sus escuelas que han arrebatado a la población infantil del analfabetismo e ignarancia religiosa. No extrañará, pues, que esta obra llene de satisfacción a cuantos nos preocupamos por la enseñanza primaria; satisfacción que sube de puntos cuando la tarea ser realiza en medios rurales, los más erizados de dificultades y los más necesitados de apóstoles en su doble conteido de religión y docencia». (Manuel García Tena, Inspector Jefe de E. Primaria). El 9 de agosto de 1947 se creó el «Patronato de Escuelas Rurales Católicas de Jerez de la Frontera», sólo  «para extender la cultura y educar religiosamente a la numerosísima población campesina de los términos de Vejer, Medina Sidonia, Benalup, Barbate, Jerez y Arcos». «Con pleno conocimiento de causa puedo asegurar que el Padre Jandilla fue el único promotor del Patronato… Diez mil niños han pasado ya (1958) por sus aulas; casi todos hubieran quedado analfabetos, cosa que ha ocurrido en la mayoría de los campos adonde no han llegado nuestras escuelas… Puede decirse que prácticamente ha desaparecido de estos campos el analfabetismo. Y así se llegó el caso de que al alistarse en los Ayuntamientos los nuevos mozos para el servicio militar, todos los de la zona rural estaban alfabetizados; en cambio de los que vivían en los pueblos siempre había un grupo de analfabetos» (M. García Tena).
Cualquier observador podría pensar que burla burlando se estaba llegando a las bases más sólidas, aunque muy parciales y demasiado lentas, de una auténtica reforma agraria… Que no en vano la promoción cultural es la base de la elevación de la persona.

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