En primer lugar, aunque llegó ayer y ya se ha dejado ver por el pueblo, queremos agradecer a Carla Mintz su presencia aquí. Carla, ya sabes que ésta es tu casa y ojalá sigas siendo por muchos años el cordón umbilical entre Benalup y la familia Mintz.
Por mucho que hagamos nosotros, nunca podremos agradecer como se merece todo lo que representa para los benalupenses la obra de tu padre. Así que, nuevamente, transmite a tu madre Betty y a tus hermanos, nuestra alegría y nuestro eterno agradecimiento por compartir generosamente y desinteresadamente los frutos del trabajo de tu padre.
En segundo lugar, la Asociación Amigos de Mintz (y en su nombre Brezo y Castañuela, la Asociación de Jóvenes Ben-Alud y El Hijo de la Luna) quiere dar las gracias a Comercial Román, por el local que nos ha prestado para la exposición, y a Florencio por su aportación a la causa.
Trabajarla, sacarle brillo y ofrecerla desde aquí, como así lo ha expresado su familia, a todo el que esté interesada en ella.
En este sentido, a quienes formamos esta asociación nos unen la pasión por la historia de nuestro pueblo, muchas ganas de hacer cosas y el entusiasmo.
Por si algunos de ustedes no saben por qué hemos convertido una gorra en un galardón, les cuento:
Jerome, Jerónimo, cuando hacía vida en Benalup, llevaba calada la misma gorra que veía puesta en los lugareños con los que se relacionaba, a los que fotografiaba y admiraba, con los que hablaba de los sucesos… Con los que se sentía tan a gusto.
Cuando acabó aquí su trabajo de investigación y volvió a Estados Unidos, y a su vida de profesor en la Universidad de Indian, aparte de todas las vivencias y experiencias que se llevó de nuestro pueblo, mantuvo algunas de las costumbres del lugar; entre ellas, la de llevar puesta la gorra de jornalero como una manera de no haberse ido del todo de Benalup y tener esta tierra en todo momento presente.
Así que imaginen ustedes la estampa: todo un doctor de Universidad dando clases en Estados Unidos y paseando por todo el campus universitario con una gorra en su cabeza.
Esta anécdota preciosa que nos contó Carla, esta imagen tan simbólica de lo unido que se sentía Jerome a Benalup, sirvió para que a Manolo se le encendiera la bombilla de las grandes ideas y junto a Salus y Capita crearan este premio: “La Gorra de Mintz”.
Obviamente, la primera gorra tenía que ser para la propia familia Mintz. Su hija Carla la recogió el año pasado durante la actuación de la comparsa El Americano, dedicada a su padre.
