francés que se refugia en los Badalejos. “Avanzando hacia un molino a una legua y media de Medina, nuestra caballería y los guerrilleros, que ya superaron los sesenta en número, se parapetaron en el molino, ya que supimos que era un puesto ocupado por el enemigo. Cuando nos acercamos quemaron el molino, y se fueron a informar al enemigo en Medina de nuestro avance. Tras esto, un destacamento formidable fue enviado contra nosotros. Nos retiramos de nuevo a Casas Viejas. Aquí la caballería de ambos bandos nos enfrentamos con disparos de largo alcance. Esta pequeña guerra continuó casi dos horas”. Establecido de nuevo el frente de batalla en Casas Viejas, el coronel inglés Browne es informado por un despacho del general Beguines de que había tomado Medina, aunque las tropas francesas amenazaban con su recuperación. “Entre tanto, un oficial francés, serpenteando nuestras líneas, tuvo la osadía de acercarse tan cerca como para comunicarse verbalmente con la guarnición…Se comprobó posteriormente que la comunicación transmitida tan heroicamente dirigió al comandante que en ningún caso se rienda, a pesar de que Medina había caído por la mañana, sería atacado durante la noche y que el comandante seria fuertemente reforzado por la mañana siguiente”. Parecía que la caída de Medina era inminente y que una gran victoria de las tropas anglo españolas estaba cercana. Pero, el general De la Peña cambia de planes para disgusto de los ingleses, como veremos en la siguiente entrada.
El camino desde la pasada del rio Barbate hasta La Morita en la foto central


