Cuando pensé en la serie de casasviejeños por el mundo el primero que se me vino a la cabeza fue Pepe Segura. Siempre me impresionó la anécdota que un viaje por
Marruecos con amigos benalupenses el siempre que lo deseaba se camuflaba perfectamente de la nacionalidad que quería. Esa era la imagen que yo tenía de un ciudadano del mundo. Sabía que había estado en Alicante, Puerto Rico, Barcelona, Argelia… Pedí ayuda y me mandaron su curriculum laboral.
«José Segura Martínez comienza su andadura profesional sobre los años 9O en dos centrales nucleares catalanas una la central nuclear de Ascó y la otra en Vandellós, trabajando en ellas tres años.Prosigue con una desaladora en Tenerife donde estuvo un año. Siguió con otra obra en Benalup de un gaseoducto, aquí también estuvo sobre un año. Más tarde se instala otro año en Altec (Alicante), en una ampliación del Aeropuerto. Desde 1996 a 1998 trabaja en Jamaica en dos depuradoras una en Negril y otra en Ochos Ríos. Más tarde otro medio año en Puerto Rico. Sobre el año 2000 se instala en Barcelona para la ampliación de una depuradora hasta el año 2007. En ese año se va a Argelia donde trabajará en el gaseoducto entre Argelia y Almería hasta el 2010. Desde septiembre de ese año hasta la actualidad está trabajando en Bolivia en bombeos de petróleo».
Siempre que puede se deja ver por el pueblo, busca a sus amigos y se alegran mutuamente de volver a verse. Le encanta el queso con anchoas de Ricardo y bromear con sus amigos, que lo llaman cariñosamente «Borrego». Todos coinciden en que es un aventurero y que gran parte de su vida la ha desarrollado por esos mundos de Dios. Quien lo conoce dice que en todas las naciones donde ha estado tiene un don para darle a cada persona su lugar por lo que es muy querido en todos los sitios por donde ha pasado. Esta es una de las características de los casasviejeños, que como se lleva en los genes las migraciones saben adaptarse perfectamente a cada cultura y momento. Ahora se encuentra en Bolivia y tiene algunos problemas con el acceso a internet, pero espero que nos escriba algo cuando lea este pots. Sobre la primera foto me dice el propio Pepe Segura: «De izda. a dcha; mi hermana Isa Segura (en aquella época la llamabamos Marisabel), la siguiente con la cabeza escondida donde aparece una mano, es un misterio, creemos que es Maricarmen Macias Villanueva la hija de Manolo Chineja, después de ésta, con esa risa tan profunda y alegre es Beli (la hija del difunto y querido Benito Enriquez Marquez) – realmente su nombre es, lo pude constatar a través de tu blog en el homenaje que le hizo el Ayuntamiento a su padre, Ana Enriquez Estudillo – aunque para todos nosotros era Beli o Belinda – , le sigue Maria Fernandez Pavón (Mari), le sigo yo – Pepe Segura (Pepito en la foto), la siguiente, empinandose para poder salir en la foto, es Maria de los Angeles Macias Villanueva (Angelines) – Hermana de Maricarmen (supuestamente oculta en la foto) e hija también de Manolo Chineja -, ya la última de la foto, en la esquina derecha, es Manoli Fernandez Pavón, Hermana de Mari y mi primer amor de la infancia, aunque nunca se lo declare a esa edad.
La foto la realiza el Americano desde la azotea o desde una escalera externa que había en la casa (en construccion) de mis padres (Paco Segura y Angeluqui) en la Calle Benalup N.18 hacia el patio interior de la casa que tenia la familia Chineja; Manolo Macias y Maria Villanueva. El año debiera ser 1968 o como muy tarde 1969. El muro donde nos apoyamos estaba en la casa de Manolo Chineja y separaba su casa de la nuestra. Aquellos niños o niñas, porque realmente yo era casi el único varón del grupo (mas tarde se uniría mi mejor amigo de la infancia – Jose Guillén Fernandez) nos juntabamos como una familia de hermanos; jugando, peleandonos, merendando pan con manteca colorá o margarina con azucar, en casa de unos o de otros. Habia un grupo dominante que eran las tres niñas mayores; Beli, Mari y mi hermana Marisabel y luego seguian los mas pequeños; Manoli, Angelines y yo, y luego se descolgaba la mas pequeñaja del grupo que era Maricarmen. Esta vez (en la foto) tocaba en casa de Maria Villanueva.La calle Benalup, era un camino rural de gran pendiente que bajaba del Tajo, relleno con alvero y piedras que se resquebrajaba cada otoño-invierno con las primeras lluvias, regalandonos a los mas pequeños (niños) un campo de rios y embalses que construiamos para canalizar cualquier objeto flotante a modo de barco imaginario o un campo de charcos para probar la integridad que nos daban unas botas de agua. Las niñas de esa edad jugaban a juegos de niñas; la comba, el diabolo, el coro (cantando canciones), el elastico…. Habia juegos comunes como jugar a los Padres y Madres, al Pito-escondé, la gallinita ciega, etc,… En definitiva una foto que nos trae a los integrantes el recuerdo de una infancia feliz por encima de todo».




Querido Salus, realmente estaba hablando por teléfono con Tanja (mi mujer), cuando buscando algo en mi correo, observo un mensaje tuyo y el link que me enviaste y me dirige a tu blog. Aquí me sorprendo gratísimamente de ver la resumida y acertada biografía que has publicado de mis andares fuera del pueblo. Leo en voz alta al teléfono lo que escribes y Tanja me dice "que arte". Yo me emociono y me "quito el sombrero" con lo que me publicas.
Gracias por acercarme inesperadamente hasta Benalup en el pensamiento y gracias tambien por dedicarnos a los que estamos fuera, un trocito de tu blog que tan originalmente nos hace sentirnos orgulloso de pertenecer a esta tierra de todos; los que tantos la queremos y estando fuera de ella, tanto la anhelamos.
Un fuerte abrazo desde el Gran Chaco boliviano. Pepe Segura
Hola Salustiano:
Realmente interesante me parece tu artículo, sobre todo para los casaviejeños que estamos fuera desde hace muchas decádas.
Te animo a que continúes en esta línea, que nos levanta el ánimo y nos da fuerza para visitar el pueblo cada vez que podemos.
Un fuerte abrazo. José Luis Montes de Oca B.
Estimado Salus:
Desde bastante distancia y sobrecogidos y entusiasmados con tus trabajos, que seguimos con el máximo interés del mundo, y te animamos a que continúes con los mismos con los cuales endulzas, gratamente, nuestra separación de Benalup-Casas Viejas, invitándonos tácitamente a renovar nuestras visitas cuando podemos, y no ceses en la labor que, a muchos, les hace un favor infinito.
Muy atenta y cordialmente
José Luis Montes de Oca B.