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Paro total
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Sector primario
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Industria
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Construcción
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Servicios
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SEA (sin empleo anterior
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Mayo 2005
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360
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41
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17
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48
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187
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67
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Enero 2006
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508
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65
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22
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106
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231
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84
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Junio 2006
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451
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48
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18
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65
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212
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108
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Enero 2007
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578
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62
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20
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114
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242
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140
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Junio 2007
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605
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62
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17
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123
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238
|
165
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Enero 2008
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735
|
93
|
19
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166
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263
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174
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Junio 2008
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874
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101
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21
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277
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308
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185
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Enero 2009
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1378
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103
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28
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504
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566
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177
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Junio 2009
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1241
|
79
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30
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465
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503
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164
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Enero 2010
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1427
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103
|
31
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539
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559
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195
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Junio 2010
|
1183
|
81
|
27
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403
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477
|
164
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Febrero 2011
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1462
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105
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40
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485
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568
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264
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Septiembre 2011
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1486
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108
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48
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528
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555
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247
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Esta tabla nos aporta varios datos interesantes: en primer lugar, que aunque la crisis empezó en el 2007, el año más negativo para los datos de paro fue 2008, aunque el paro siempre ha ido creciendo progresivamente. Por sectores, el paro es muy bajo y los cambios poco significativos en agricultura, industria y SEA y muy importantes en construcción y servicios. En agricultura se observa un cierto repunte, aunque débil, debido a que ha habido bastantes trabajadores de la construcción que al quedarse sin trabajo han vuelto al sector primario.
No obstante, la modernización actual no permite que ese sector se convierta en el refugio de todos los albañiles que se han quedado sin trabajo. El paro de la construcción se triplicó en 2008, mientras que el del sector servicios se duplicó, ello se explica fácilmente por la crisis de este sector, es más difícil comprender el crecimiento tan importante del paro en el sector servicios cuando las empresas no han caído en la crisi de la forma tan clara como lo ha hecho la construcción. La explicación se puede deber al trasvase que se ha producido entre los trabajadores de la construcción y el sector servicios. Y es que lo mismo que en la crisis de la agricultura tradicional asistimos al trasvase de jornaleros a albañiles, en esta estamos asistiendo a la reconversión del sector de la construcción y al pase de muchos trabajadores a los servicios. El aumento de los empresarios individuales o autónomos ha sido espectacular en esta época de crisis. Son muchos los trabajadores de la construcción que ante las nulas perspectivas han montado una tienda, un bar o un pequeño negocio. En diciembre de 2007 un 30,5% de las empresas benalupenses pertenecían al sector de la construcción y un 56,8% a los servicios. No tengo datos del 2011, pero la inmesa mayoría de las empresas de la construcción han cerrado y han abierto muchas nuevas en el sector terciario. No obstante, el mercado para esas empresas no es bueno, pues una de las consecuencias más importantes del aumento del paro es la disminución de los niveles de consumo. La inestabilidad, el cierre y la apertura de negocios y la propia debilidad del sector han convertido a los pequeños autónomos en los más dagnificados por la crisis. Pero además de los albañiles y los pequeños autónomos, el sector que peor lo está pasando es la mano de obra, en su mayoría joven, que tiene poca cualificación y formación. Especialmente, en las actuales circuntancias la crisis se está cebando con los hombres jóvenes que abandonaron muy pronto los estudios atraídos por los altos sueldos que se pagaban en la construcción.
En estas circunstancias actuales, con un sector primario y secundario que brilla por su ausencia y un sector terciario que no es capaz de tirar de la economía benalupense, parece necesario buscar alternativas. Parece claro, por tanto, que lo mismo que la crisis de la agricultura tradicional certificó el trasvase de trabajadores del campo a la construcción, la actual lo está haciendo de esta al sector servicios. Pero ese cambio de finales de siglo se hizo manteniendo los niveles de cualificación bajos. No hizo falta instrucción para alcanzar niveles adquisitivos altos. Vimos en la anterior entrada que la crisis se ha cebado en los sectores jóvenes y poco cualificados. Este es el segundo elemento del cambio que estamos viviendo, el mercado de trabajo reclama ya niveles de cualificación e instrucción altos.

