En las primeras décadas del siglo XX en el mundo rural, al contrario que pasa en la actualidad, el desarrollo endógeno era más competitivo que las grandes empresas foráneas. Además para buscar la rentabilidad económica no se podía centrar exclusivamente en la generación de electricidad, sino que había que compatibilizarla con otra actividad y en estos casos de la Janda se optó por la harina. La fábrica de la luz llegó a generar una gran cantidad de energía eléctrica y de harina. Por la noche la producción se orientaba al alumbrado público, primero hasta las diez, luego hasta las doce y finalmente hasta las dos de la mañana.
Por la mañana a la obtención de harina. En un escrito del Ayuntamiento de Medina a la delegación de industria de Cádiz de 26 de julio de 1940, se puede leer:
“Juan Pérez Blanco Estudillo posee una fábrica de harina con emplazamiento en Benalup de Sidonia denominada Ntro. Padre Jesús del Gran Poder que tiene una capacidad de molturación de cuatro mil seiscientos kilos en la veinticuatro horas y efectuando normalmente un turno de ocho horas”. Desde su fundación hasta 1961 que desapareció se convirtió en uno de los edificios más importante y estratégico del pueblo. De hecho en 1933, cuando el capitán Rojas decide hacer la razzia por el pueblo con dos patrullas, deja una tercera al mando del suboficial Barriobero defendiendo el establecimiento, lo mismo que había hecho toda la noche con dos miembros de la guardia de asalto.
El procedimiento para la obtención de la electricidad o la harina, era mixto, combinando el generador moderno, con el antiguo método del salto de agua, según circunstancias y momentos. Imitaba, como en tantas otras cosas a la metrópoli de Medina. La «Electro-harinera Asidonense» utilizaba tanto motores Diesel como el agua del Caminillo. El generador de Diesel era el más utilizado y progresivamente fue arrinconando el uso tradicional del molino harinero movido por el salto de agua.  En 1958 pertenecía el molino de trigo a Salvador Sánchez Rodríguez. En 1961 la compañía Sevillana de electricidad se hace cargo del suministro eléctrico. La fábrica de la luz cierra sus instalaciones. Con ellas la creación de harina y electricidad para el consumo propio. Una de las muchas situaciones en las que progresivamente se iba cambiando el consumo de productos locales por foráneos, hasta llegar a la actualidad donde predominan absolutamente el consumo de los segundos.

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