El abolengo de la familia Mora Figueroa Domecq
Tanto por la línea masculina como femenina, el origen de ambas familias hay que situarlos entre la élite española de la época. Por vía paterna se entronca con los marquesados de Tamarón, de Saavedra y de la casa Enrile. El primer marqués de la casa fue Diego Pablo García de Mora y de Figueroa (1712-1716). Ejercieron una gran influencia en la comarca y en la provincia.
Por ejemplo, José María Mora Figueroa Ferrer, el VII Marqués de Tamarón, fue un destacado político nacional, siendo nombrado  en 1918  senador por Cádiz. Ramón Mora Figueroa Ferrer se casó con Maria Dujat Des Allimes Diez, teniendo  hijos 5 hijos. El mayor José Ramón Mora Figueroa Dujat Des Allimes casará con Carmen Domecq Diez  y serán los que desarrollen la finca de Las Lomas. .Por la vía materna, hay que reseñar que los Domecqs provienen de los Pirineos franceses. En 1816, Pedro Domecq, un noble francés que había llegado a Jerez huyendo de la revolución de su país, crea una bodega y en 1822 funda “Pedro Domecq”.  Su sucesor, Pedro Domecq Loustau  casa con Carmen Núñez de Villavicencio. Jacques Maurice ha escrito lo siguiente de  Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, uno de los hijos de ambos.

“Con Domecq penetramos en el círculo cerrado de los grandes cultivadores. Es una casta que, a pesar de lo mucho que ha dado que hablar, no por ello ha sido mejor estudiada…Pedro de Domecq y Núñez  de Villaviciencio …es el representante característico de una clase de grandes cultivadores, la de los cosecheros y negociantes de vino que son al mismo tiempo productores cerealistas… Para los campesinos sindicalistas Domecq es uno de los pocos, si no el único, que cumple con el compromiso firmado. Sin duda porque tanto su fortuna como su mentalidad, por impregnada que esté la segunda de paternalismo, son ya las de un gran capitalista…”

No sabemos si por influencia sobre  José Ramón Mora Figueroa (que entró a formar parte de la familia Domecq al casarse con Carmen  Domecq Diez), por mimetismo, por amistad o por otra razón, lo cierto es que  estas palabras pueden ser perfectamente aplicables a José Ramón Mora Figueroa, el impulsor del gran cambio de las Lomas. Es esa mentalidad, pensamos,  la clave que explica las transformaciones que van a suceder.

La ganadería Tamarón
En 1941, José Ramón Mora Figueroa de Allimes compró la hacienda principal de su tío José Mora Figueroa y Gómez Imaz VII Marqués de Tamarón y empezó a adquirir las de sus 156 primos. De las 500 hectáreas con las que empezó pasó a 3.000 hectáreas. Dice Mintz:

    “Inmediatamente antes y después de la Guerra Civil, la situación financiera era muy precaria. Su matrimonio con Doña Carmen, una de las herederas de la familia Domecq, que poseía extensas propiedades en el área, fue crucial en su esfuerzo por desarrollar su finca…    Pese a que se necesitaba equipo nuevo para cultivar y sembrar las tierras, en 1947, Las Lomas no tenía más que un tractor, y estaba en malas condiciones. Aunque la competencia por nuevos tractores y camiones era acusada por todo el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, Don José pudo emplear la relación de un primo  su padre con la fundación de la Falange y sus propios lazos con el General Franco para acelerar la importación del equipo que necesitaba para desarrollar el potencial de su finca. Don José parecía en todo un gran señor de pasado aristocrático. Don José era también un gran y moderno empresario. Formó una empresa con él mismo como único propietario y continuó la renovación y el desarrollo de sus propiedades agrícolas. A diferencia de los otros propietarios de la región, Don José y Doña Carmen y sus dos hijos vivían en la finca para supervisar todos los aspectos de la reorganización de Las Lomas como una explotación agraria moderna. Don José se hizo cargo personal de sus propiedades con gran imaginación y diligencia…”
Anterior Mujeres. Cambio Social. 1
Siguiente Mujeres. El mundo del trabajo. 2

2 comentarios en “Las Lomas. El uso extensivo de la tierra. 3

  1. Vamos a tocar un poquito de lo bueno de las Lomas. Estamos de acuerdo que le puso en aquellos tiempo una buena inyeccion de trabajo y de mejora, pero para que esa mejora fuera real tenía que trabajar toda la familia; padre, madre y niños… No nos hemos parado a pensar el tanto por ciento de analfabetos que había en todo los alrededores en aquellos tiempos, no se pensaba nada de eso…Lo malo, ¿pues quien cotizaba por esa mano de obra, pues nadie cuanto se ahorró el señor Mora Figueroa ? Porqué los del cortijo si cotizaban a la Seguridad Social.. Los otros que eran cerca de mil personas eran las que no se cotizaban por ellas… TODO TIENE SU CARA BUENA Y LA MALA. ¿Dónde está la SS? . De los demas…..
    Juan Manuel Gutiérrez Vela

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad