Solo mantengo en el recuerdo un pastor en Benalup, quizás de los
modernos, los buenos pastos circundantes hicieron que fuese alguien
más asentado que los nómadas que describe fehacientemente el artículo y
no necesitara dormir junto con sus ovejas. Nuestro Paco Odón solía
hablar de sus ovejas de manera fraternal, no podía sacrificar a alguna
cuando las vendía, como él decía – “me da-regía “ (me da pena) -. Su
rebaño suele pastar por las riberas del Pantano Celemín y a veces del
Barbate. Me gusta el colorido tan pintoresco y el movimiento que le dan
las ovejas de Paco Odón a nuestros campos. Ahora Paco está jubilado,
algo convaleciente, pero me complace haber conocido a un buen pastor.

Pepe S.

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