En carta de fecha 14 de agosto de 1934 del patronato de las misiones pedagógicas al alcalde de Medina le comunica lo siguiente:”Tengo la satisfacción de comunicar a U.S. que el PATRONATO DE MISIONES PEDAGÓGICAS se propone llevar a esa localidad el segundo Museo Circulante de Pintura para su exposición pública y gratuita desde el domingo 2 al viernes 7 de septiembre… Con el Museo irán colaboradores del Patronato encargados de su instalación, de guiar a los visitantes, dar explicaciones ante los cuadros y celebrar otros actos culturales”.
Las misiones pedagógicas fueron una de las experiencias más interesante de la Segunda República. Con la llegada de esta cambia mucho la forma de entender la cultura y la educación. Se incluye por primera  vez,  dentro de los objetivos del gobierno, la elevación del nivel cultural y educativo de las clases populares. Muchas personalidades, sobre todo intelectuales, comprometidos con el nuevo régimen, entendía que el atraso de España se debía a las altas tasas de analfabetismo, por ello la verdadera revolución estaba en su elevación.  Para el fomento de la cultura se intento que esta llegara a los pueblos, sobre todo a los más atrasados y recónditos. Así se llevaba a estos de forma ambulante bibliotecas, proyecciones de películas, representaciones teatrales y de guiñol, o, como es el caso que nos ocupa, exposiciones de pintura. En el documento que adjunto se observa la calidad de las obras expuesta. Los «misioneros» eran grupos de jóvenes intelectuales, estudiantes, artistas y enseñantes -éstos eran la mayoría- que compartieron los ideales de la Institución Libre de Enseñanza. Su participación era voluntaria, por lo que algunos sólo estuvieron en dos o tres misiones, y otros, repitieron con frecuencia. Entre los intelectuales más conocidos que participaron destaca Alejandro Casona, García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Dieste, María Moliner, María Zambrano, etc. Todos representaban, frente a la educación represiva clásica basada en aquello de “la letra con sangre entra”, la utopía de la educación popular, de enseñar deleitando.

Anterior Extorsión en las Lomas. 1909
Siguiente La Sierra y la «pasa los chinos»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad