El acto de ayer para mí fue una de las cosas más emocionantes que he vivido en mi medio siglo de existencia. Lo comentaba ayer con mi compañero y, pese a eso, amigo Pepe. Para nosotros es uno de los actos con más calado y significación de los que hemos organizado. Como el gabinete de prensa del Ayuntamiento ha hecho un completo seguimiento informativo de los actos, además de dejaros los enlaces, me voy a dedicar en este post a contaros algunos de los momentos con «más pellizco» que un servidor vivió ayer. Pido perdón por anticipado porque voy a abandonar el tono más o menos serio de la mayoría de los artículos de este blog y voy a hacer uno más personal de lo habitual.

Cuando al final de su intervención, Carla dijo aquello de «muchas veces he deseado que mi padre hubiera tenido una tumba, pero este edificio es mucho mejor porque celebra su vida y no su muerte», como dice mi amigo José, se me pusieron los pelos como escarpias, pero la emotividad aumentó todavía más, si cabe, cuando unos minutos después escuché el final de la comparsa de El Americano

 Si mi voz muriera en tierra, 
estando lejos de aquí, 
que me quemen y mi alma
 
descanse en el Celemín,

para así, cada mañana, 
poder verte despertar
y susurrar versos al viento
(que me devuelvan aquí)
poder verte despertar
(que me devuelvan aquí)
y volverte a contemplar 
(que me devuelvan aquí).


Aquello de «que me devuelvan aquí» había sido una profecía que se había cumplido en la antigua Casa de la Cultura. La letra de Ana María García hecha realidad.
 
Otro momento del que quiero que quede constancia es cuando Manolo Candón recibe la gorra y, con una hermosa reverencia, se la dedica a su padre Andrés Candón, que desde ayer ya no tiene por qué ser Anónimo en el libro de Los anarquistas de Casas Viejas. Estoy seguro de que lo que yo sentí fue incluso superior en mucha gente que conoce esa intrahistoria.
 
Con los familiares fueron muchas las escenas dignas de reseñar. Por ejemplo, la familia de Pepe Pilar mostrando el orgullo por su abuelo; o una de las hijas de Paco el de la luz, que me manifestó su agradecimiento por el acto, y, sobre todo, a su sobrino Abel, por haber contribuido a recuperar entre toda la familia (vinieron más de treinta personas) la memoria de su padre.
 
Me encantaron también las palabras de agradecimiento de José Monroy, que incidió en que, menos mal, que habían venido de América a recuperar lo que desde aquí no se había hecho; o a esa multitud de descendientes de Pepe Pareja, orgullosos de su importancia y trascendencia. Como ejemplo de ello, la intervención de Mari Ángeles Cepillo narrando lo que contaba Pepe Pareja sobre la verdad y la mentira basándose en la forma de un soplador de esparto. 
 
Podría contar muchas cosas más, pero no quiero hacer esto demasiado largo y darle la razón a los que me acusan, no sin razón, de pesado, así que voy a terminar reflejando el impacto que produjo en mí las palabras de la alcaldesa Amalia Romero en el sentido de «vamos a instar a la Junta de Andalucía a que culmine de manera definitiva la inscripción del lugar de los sucesos de Casas Viejas en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural con la tipología de Sitio Histórico».
 
Alguien respondió con un aplauso y este contagió a una gran parte de la sala. Luego le pregunté a José Luis Gutiérrez Molina si él había sido quien comenzó con las palmas y me dijo que sí. Entonces me acordé de Belén Gómez, la antropóloga que realizó el inmenso trabajo de catalogar estos lugares; de El País y demás medios nacionales, cuando recogieron la noticia; de la tristeza del día que me dijeron que el proceso se paralizaba inexplicablemente; de la exposición de fotos y la recreación reciente de El hijo de la luna y del empeño de algunos en que la escena de la calle Nueva saliera…, y salió, ¿verdad, María?

Estas son las fotos que hizo el gabinete de prensa del Ayuntamiento, que también  colgó en YouTube varios vídeos sobre el acto.

Enlace al vídeo de la intervención de la alcaldesa, aquí.

Enlace al vídeo del acto de entrega de la IV Gorra de Mintz, aquí.

Enlace al vídeo de la mesa redonda, aquí.

De todas las fotos que he visto del acto, la que más me ha gustado es la de arriba, se la pedí al autor y me ha dejado ponerla. Gracias. La foto es de Manuel Cepero, estudiante de fotografía en el INS La Granja, Jerez.
* * *

 

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2 comentarios en “Jornadas Jerome Mintz

  1. Salus, en efecto, una de las jornadas más hermosas. por muchas razones. Gracias a tí y a todos los amigos de Mintz. En honor a la verdad, también Cecilio Gordillo, que estaba una fila delante mía, comenzó el aplauso. Al César lo que es del César.

    Enhorabuena a todos.

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