El obrero consciente bebía vino en moderación o era abstemio, no iba a misa ni bautizaba a sus hijos ni empleaba el nombre de Dios para saludar. Tampoco se le veía en los burdeles… Pensaba que la bebida en exceso cegaba los sentidos del obrero y privaba a su familia de comida. Evitaba el juego de cartas en el bar, que sustituía por la lectura en el centro… Después de aprender a leer, el obrero consciente se sumergía en las enseñanzas del anarquismo y en los dichos y canciones que expresaban la causa…En el audio del final del blog Pepe Pareja habla sobre los vegetarianos.
Se oponían a las corridas de toros y al tabaco. Pero, aunque podía ganar la admiración de sus compañeros, el anarquista dedicado casi nunca se sentía capaz de estar a la altura de su imagen. Por mucho que fuera su conocimiento, o por muy bien que hablara, el obrero consciente casi siempre se sentía un aprendiz que aspiraba a dominar un nuevo campo de conocimiento y comprensión….Unos pocos entusiastas ampliaron sus perspectivas al régimen alimenticio y se convirtieron en naturistas bajo la premisa de que el hombre se convierte en lo que come. En Casas Viejas había dos vegetarianos; Pepe Pareja y Juan Estudillo, luego Gallinito quiso entrar en el grupo de los que no comían carne… Las necesidades prácticas de la vida diaria moderaron el comportamiento incluso de los aspirantes a obreros conscientes. La creencia ferviente no podía garantizar la inmunidad a la retribución de los terratenientes y de la guardia civil. Los anarquistas destacados eran vigilados y atacados. Les era difícil trabajar y eran los primeros en ser encarcelados en épocas de conflicto laboral. Otra característica de los anarquistas es su renuncia al matrimonio oficial, optando por el amor libre. El amor libre era la consumación de la igualdad entre los sexos. Exigía pureza y lealtad sin las interferencias ni el control del clero o del gobierno. La pareja permanecía junta por necesidad y amor mutuos. José Olmo y María Bollullos, Pepe Pareja y Antonia Márquez o Juan Pino y Salvadora Estudillo vivieron en amor libre. Pepe Pareja y Antonia Márquez se tuvieron que casar por la iglesia para que el primero saliera de la cárcel después de la guerra civil. En este audio dice Pepe Pareja sobre los vegetarianos y naturalistas:
En la fotografía de Campúa Juan Estudillo.
